miércoles, 6 julio 2022

El renting 'fabricó' en 2021 más V.O. que los rent a car en el mercado español

El mercado español de vehículos de ocasiónrecibió un menor número de vehículos de ocasión procedentes de las compañías alquiladoras en 2021. Las crisis provocadas por la pandemiay la falta de microchips han provocado que los alquiladores se protejan y aseguren de cara a la temporada turística de 2022 retrasando por ello la venta de sus unidades usadas.

Las alquiladoras reducen un 25 % su aportación

Más de uno de cada cuatro vehículos de los que habitualmente las empresas del sector del alquiler de vehículos ponía a disposición del mercado del vehículo de ocasión no ha llegado durante 2021 a las tiendas de reventa de automóviles en 2021. Las compañías de rent a car redujeron en nada menos que un 26 por ciento su “producción” de VO durante el pasado año debido a la necesidad que han tenido de reaprovisionar sus flotas de cara a la nueva temporada de 2022 tras la desamortización de unidades a las que se han visto a hacer frente con motivo de las sucesivas crisis generadas tanto por la pandemia del covid como por la falta de suministros de microchips que han sufrido los fabricantes de automóviles y que han reducido el volumen de sus flotas de vehículos en alquiler.

En total, según informa Sumauto (a partir de datos de la consultora SMI), los rent a car aportaron sólo un total de 105.000 unidades al flujo de unidades de las que se nutre el mercado del vehículo de ocasión en nuestro país. Los operadores del sector del alquiler dejaron de vender parte de su flota y alargaron los contratos existentes con las marcas de automóviles (mediante los cuales adquieren los vehículos con garantías de recompra por parte de los fabricantes a partir generalmente de los nueve meses de uso), para que estos a su vez procedan a venderlos como vehículos seminuevos a través de sus redes de concesionarios.

La pandemia y los microchips, responsables

Las empresas alquiladoras tuvieron que vender buena parte de sus flotas de vehículos durante la pandemia para poder equilibrar sus cuentas. Ventas que incluso en muchas ocasiones se realizaron por debajo del precio que habían previsto inicialmente en sus cálculos debido a la fuerte afluencia de unidades que se produjo durante el 2020, lo que redujo la valoración de los distintos modelos en el mercado, con el consiguiente quebranto de sus economías, ya de por sí bastante maltrecha a causa de la completa paralización de su actividad tanto durante el confinamiento como por la brutal caída que el mercado del alquiler a corto y medio plazo ha experimentado en el bienio 2020-2021.

Situación que, además, durante el pasado año 2021 se ha visto agravada por una importante falta de suministro de unidades nuevas por parte de los fabricantes debido a la crisis de producción que todas las factorías han padecido a causa de la escasez de microchips y semiconductores existente en el mercado a escala global. Esta reducción en los volúmenes de producción ha provocado que los pedidos de los operadores del sector del alquiler a los fabricantes no hayan podido ser satisfechos ni en fecha ni en volúmenes, pues los fabricantes han optado ?como es lógico? por destinar las unidades producidas a ventas de mayor valor añadido como son las ventas a particulares, frente a las ventas en bloque a las operadoras, que habitualmente cuentan con unos descuentos más elevados y dejan un menor beneficio en las cuentas de resultados de las marcas.

La recuperación del turismo en 2022 frenó la venta

Ante esta situación y a la vista de las previsiones que apuntan a que España recuperará la práctica totalidad de su PIB turístico durante 2022 debido al incremento que se prevé en las reservas por la mejora tanto del turismo comunitario en general y del británico en particular, las compañías de rent a car han optado durante los últimos meses de 2021 por mantener las unidades disponibles en su flota y alargar los contratos con los fabricantes,para así poder disponer de unidades suficientes con las que satisfacer el previsible incremento del número de operaciones de alquiler. Conviene además tener en cuenta que, según distintas informaciones, la falta de suministros de microchips en el mercado seguirá complicando los niveles de producción de los distintos fabricantes hasta pasada la campaña de verano en el sector turístico.

El volumen de negocio del canal de RAC (alquiladoras) depende en un 85 por ciento de la evolución del sector turístico en España, según informa ANEVAL, asociación que agrupa a las cinco grandes operadoras (AVIS, Hertz, Europcar, Enterprise y SIXT) del sector del alquiler en España, de ahí que únicamente un repunte no previsto de la pandemia o alguna otra situación crítica que afecte a la economía y, consecuentemente, a la campaña turística del presente año, pueda permitir reanudar el normal flujo de unidades procedentes del sector del alquiler hacia el mercado de vehículos de ocasión.

10.000 unidades menos que el renting

Esta situación ha provocado el que, por primera vez, el volumen de unidades que aportan al mercado de ocasión las operadoras de servicios de renting y movilidad supere en número al que aportan el conjunto de las compañías de rent a car. Así, frente a las 105.000 unidades de estas últimas, el sector del renting ha colocado 115.000 unidades este pasado año 2021 en el mercado de ocasión español, cifra un 11,6 por ciento superior a la entregada en 2020.

Gracias al mejor comportamiento del sector del renting asi como al de otros canales como son los de importación (90.000 unidades, un 28,4 por ciento más que en 2020), particulares, etc., el mercado del VO no se ha resentido en su actividad, si bien no ha podido crecer en mayor cuantía, como habría sido de esperar debido a la escasez de vehículos nuevos existente en el mercado y al fuerte retraso que han experimentado los plazos de entrega a los compradores, factores que hicieron que muchos consumidores se decantaran por acudir al mercado del VO en busca de soluciones para su movilidad.

Los precios del VO se incrementan

Toda esta situación ha provocado que los vehículos disponibles en el mercado del vehículo de ocasión hayan encarecido sus precios con respecto al año anterior en la gran mayoría de sus segmentos y en todo tipo de motorizaciones. Así, los diesel y gasolina han visto incrementarse su valor en un 7 por ciento, alcanzando un precio medio superior a los 18.300 euros frente a los 17.000 euros de precio medio que registraron en 2017, según los datos aportados por el Green Car Monitor VO de Autobiz. En el caso de los vehículos electrificados, el incremento del precio medio superó el 10 por ciento de su valor, alcanzando un importe medio cercano a los 30.000 euros.