¿Has apurado hasta el último momento para volver de vacaciones? Si es así, incluso si todavía te queda pendiente alguna escapada en septiembre, te conviene saber cuáles son las distracciones más habituales al volante. Y aquí da igual si tienes años de experiencia o todavía llevas la L, porque nadie se libra de caer en ellas.
De hecho, todas las distracciones que te vamos a contar suelen estar detrás de buena parte de los accidentes de tráfico que se producen en carretera cada año. Algunas se cometen de forma intencionada y otras no, pero esa falta de atención durante unos segundos es suficiente para provocar un accidente. O para tardar en reaccionar y que las consecuencias sean mucho peores.
Llamadas y mensajes que pueden esperar

El uso el móvil al volante es una de las principales causas de distracción. Según datos de la DGT, multiplica por 4 el riesgo de sufrir un accidente, y enviar un WhatsApp incrementa el riesgo por 23. Por eso, lo mejor es que pongas siempre el móvil boca abajo o directamente lo guardes en la guantera para evitar la tentación.
Si tienes que enviar un mensaje o hacer una llamada, utiliza siempre el asistente de voz para hacerlo. En cualquier caso, no se recomienda hacer una llamada que dure más de 2 minutos mientras conducimos, porque está demostrado que reduce la concentración, aunque no tengamos el móvil en la mano.
Configura la ruta en el GPS antes de salir
Olvídate de ajustar el GPS durante el viaje, incluso de navegar por el mapa para buscar algún restaurante o gasolinera cercana. Pídele a tu copiloto que lo haga y si no, utiliza los controles por voz. Pero el mejor consejo posible es que configures la ruta antes de salir y preveas todas las paradas posibles.
Ojo con las distracciones que provocan los acompañantes

Los ocupantes del vehículo, sobre todo los niños, pueden ser una fuente de distracción. Por eso, cualquier persona que viaje en el coche tiene prohibido distraer el conductor de cualquier manera y evitar también las discusiones acaloradas o subidas de tono, porque ponen más tensión sobre la conducción.
Si se produce alguna situación tensa, incluso si los más pequeños tienen algún problema que no consiguen solventar, lo mejor es estacionar el coche en un lugar adecuado y resolverlo.
No comas ni bebas al volante
En viajes largos, conviene tomar café, refrescos azucarados o algún snack para reponer fuerzas. Pero no lo hagas al volante, porque reduce el control sobre el vehículo y limita tus movimientos.
Aprovecha esa necesidad de comer o beber para hacer paradas y eliminar así cualquier tipo de distracción al volante.
Fumar es un riesgo extra para la seguridad

Aunque sea sorprendente, pero en España no está prohibido fumar en el coche de forma explícita. En cualquier caso, el Reglamento General de Circulación sí hace referencia a la necesidad de poder controlar el vehículo en todo momento.
Si un agente considera que es una distracción, la multa puede ir desde los 100 euros hasta los 200 y con pérdida de 3 puntos, en el caso en el que se interprete que supone un riesgo para la seguridad vial. Así que lo mejor es que si quieres fumar, lo hagas con el coche estacionado.
Prepara la música antes para evitar distracciones
Elige la playlist que quieres escuchar antes de comenzar el viaje, y si quieres saltar de canción o cambiar de emisora de radio, hazlo desde los controles del volante o con un asistente de voz. Pero nunca toques la pantalla ni desvíes la atención de la carretera.
Cuidado con las mascotas

Si viajas con perros o gatos, asegúrate de que viajen siempre en su transportín o con un arnés de seguridad que se engancha al anclaje del cinturón de seguridad. Hay varias maneras de transportar a los animales, así que elige siempre la más cómoda para ellos según su tamaño y sus necesidades.
Pero no creas que lo mejor es que tengan libertad de movimientos dentro del coche, porque puede ser una distracción que te cueste cara. Y que ponga en riesgo tu seguridad, la del resto de ocupantes y la del propio animal.
Aprende a gestionar tus emociones
Los problemas personales, el estrés o la ansiedad influyen directamente en tu capacidad de reacción y toma de decisiones. Por tanto, si estás pasando por un momento personal difícil, quizá coger el coche no es la mejor opción.
Antes de conducir, procura centrarte solo en la carretera y deja a un lado las tensiones que puedan afectar a tu seguridad.
Llaves, gafas y accesorios siempre en su sitio

Otra distracción importante es buscar objetos mientras conduces. Por ejemplo, si crees que vas a necesitar las gafas de sol, déjalas a mano para que el gesto sea lo más seguro posible. Y lo mismo con la cartera si prevés pasar por un peaje.
Si necesitas cualquier accesorio y no está a tu alcance, o nadie te lo puede facilitar, mejor parar el coche en un lugar seguro.
Olvídate de alcohol, fármacos o cualquier otra sustancia
Por supuesto, el alcohol y las drogas están terminantemente prohibidos durante la conducción, ni siquiera una cerveza. Y ojo también con los medicamentos, porque hay fármacos que afectan directamente a las capacidades para conducir. Pueden afectar a tus reflejos, concentración o directamente producir somnolencia.