Las lluvias intensas y las borrascas que hemos tenido en España durante el mes de enero y de febrero han dejado situaciones complicadas en las carreteras españolas, incluso la nieve ha llegado a cotas más bajas de lo que suele ser habitual. Así que a los riesgos que ya existen en estas circunstancias, se suman los posibles desprendimientos de tierra y de piedras.
Los efectos de las últimas borrascas se han centrado sobre todo en el sur peninsular, con avisos de riesgo extremo por lluvias en Cádiz y en Málaga. Aunque si vives en Madrid, también habrás visto nevar en las últimas semanas en zonas en las que no suele hacerlo.
Así que la Dirección General de Tráfico (DGT) extrema las precauciones y comparte su lista de consejos para evitar los posibles desprendimientos y conducir más seguro ante la llegada de cualquier borrasca. Aunque ya ha pasado lo peor, todavía queda invierno por delante.
2Consejos de la DGT para conducir seguro en invierno y evitar sustos
El invierno tiene sus particularidades y tenemos que adaptar la conducción a la época del año en la que estamos. Estos son los consejos de la DGT para evitar sustos por desprendimientos:
- Consulta el estado de las carreteras antes de salir. La DGT proporciona información actualizada en su web, en el teléfono 011, en boletines de radio y en sus redes sociales oficiales. También los navegadores reciben datos en tiempo real.
- Haz caso de las recomendaciones de las autoridades. Por ejemplo, muchos gobiernos regionales han pedido en los últimos días que los ciudadanos eviten desplazamientos que no son obligatorios.
- No circules por zonas inundables, no cruces cauces con agua en movimiento y reduce la velocidad en tramos con taludes o paredes rocosas, sobre todo durante o después de una tormenta.
- Si te encuentras piedras en la calzada, no des volantazos bruscos. Reduce la velocidad de forma progresiva y mantén la trayectoria siempre que sea posible. Si el obstáculo es tan grande que bloquea el paso, señaliza la situación y avisa a emergencias.
- En caso de nieve, la DGT puede restringir la circulación a vehículos que no lleven neumáticos de invierno o cadenas, igual que limitar la velocidad, prohibir adelantamientos e incluso cortar totalmente la vía por precaución.








