sábado, 28 enero 2023

Conducimos el VW Golf TSI BlueMotion. Suave y enérgico

Hace unas semanas Guillermo Fadda, director de Audi en España, me comentaba en el Salón de Barcelona, cuando le preguntaba sobre la estrategia de su marca -y por extensión de su grupo- en el terreno de los coches híbridos o eléctricos, que «aún se puede mejorar mucho en el campo de los motores de combustión». Ese mensaje de Fadda es también del grupo Volkswagen, que sin dejar ninguna tecnología de lado, tampoco desaprovecha la oportunidad de dar una nueva vuelta de tuerca a los motores convencionales, como viene haciendo desde 2007 cuando lanzo el primer Golf BlueMotion, dotado de motor TDI que emitía 119 g/km de CO2. Una cifra que se ha rebajado sólo 8 años después hasta los 99 g/km de CO2 que emite este Golf TSI… Y la cosa no para.

Así lo demuestra Volkswagen con este nuevo motor tricilíndrico que equipa al Volkswagen Golf y que está a la venta ya. Se trata de una evolución de la familia de motores EA211, donde ya se encuentran el 1.4 TSI con sistema de desactivación de cilindros y el 1.2 TSI. Con la base del 1.4 TSI de cuatro cilindros y el 1.0 MPI de tres cilindros (que utilizan modelos como el VW Polo o el Skoda Fabia, asi como sus hermanos pequeños el VW Up, Skoda Citigo o Seat Mii) se ha creado este nuevo 1.0 TSI dotado de turbocompresor que con sólo 999 c.c de cilindrada desarrolla 115 caballos.

Construcción ligera y más

Se trata de un motor de nueva construcción, aligerado al máximo, que, por ejemplo, rebaja 10 kilos el peso respecto al 1.2 TSI que se seguirá manteniendo en la gama del compacto alemán. No sólo es la construcción ligera del motor lo que le hace rebajar el peso, sino que ese concepto de construcción ligera lo lleva Volkswagen a los mínimos detalles, como, por ejemplo, integrar un colector de escape en la culata para aprovechar mejor los gases de escape; incorpora un compresor compacto y ligero con un actuador eléctrico de descarga como turbocompresor; el actuador de descarga regula rápidamente la apertura y cierre de la válvula de bypass y con ello mejora la respuesta del motor.

Son sólo ejemplos del trabajo realizado en un propulsor que tiene como objetivo rebajar las emisiones y consumos y mejorar las prestaciones… Y además, ofrecer la experiencia sonora y la suavidad de funcionamiento de un motor de cuatro cilindros.

De as medidas de rebaja de los consumos ya hemos comentado algunas actuaciones que tienen que ver con el motor; aunque hay más cosas, como una aerodinámica mejorada con una parrilla frontal cerrada o la disminución de la altura del coche 15 milímetros, lo que mejora el coeficiente de resistencia. También unos neumáticos de baja resistencia a la rodadura -con llanta de 15 pulgadas, aunque los que llevamos en la prueba eran llanta 16- ayudan a ese empeño de la disminución del gasto.

Y prestaciones de deportivo

Y de la mejora de las prestaciones podemos decir que el nuevo motor tiene características y datos de deportivo. Por ejemplo, su cifra de par máximo, de 200 Nm entre 2.000 y 3.000 rpm es una cifra mejor que la que ofrece el Golf GTI por cada litro de cilindrada. Y la forma de entregar esta fuerza -a 1.500 vueltas ya están disponible 175 Nm- hacen que el Golf TSI sea ahorrador, pero que también empuje con ganas y con decisión. Son 115 los caballos que se encuentran bajo el capó del Golf y que lo propulsan hasta los 204 km/h de velocidad máxima con una aceleración de 0 a 100 km/h en 9,7 segundos o una recuperación en quinta, entre 80 y 120 km/h en 11 segundos.

Son datos que se reflejan en carretera, en el recorrido que hicimos por carreteras en los alrededores de Amsterdam, donde se celebró la presentación del coche a los medios internacionales. Nos ponemos en marcha en el aeropuerto de Amsterdam y nada más arrancar llama la atención la suavidad, escasa sonoridad y vibraciones del motor. A primera vista no parece un 3 cilindros en ninguna de las características más negativas de este tipo de motores. Pero cuando nos ponemos en marcha, esa primera sensación se va corroborando con el paso de los kilómetros.

El Golf TSI empuja con ganas, el cambio tiene el funcionamiento típico en los Golf (se trata de un cambio manual de 6 velocidades, pues la versión DSG no llegará a España) de buen tacto, firme pero no incómodo. Las marchas están bien escalonadas y la aceleración es progresiva. Tal vez la sexta sea un poco larga en busca de la mejor cifra de consumo posible, pero esa velocidad permite circular a 100 km/h a menos de 2.000 vueltas; ideal para lograr una cifra de gasto ajustada. El coche empuja con nobleza y se estira mas allá de las 5.000 vueltas, que es donde da la cifra de potencia máxima. No es un deportivo, pero tiene garra para el que quiera buscarla.

Suave, cómodo, silencioso

La cifra de par garantiza una respuesta casi inmediata. Es verdad que las llanas vías holandesas no son el mejor escenario para medir las recuperaciones reales cuando las carreteras, como ocurre en España se empinen o cuando el coche vaya cargado… Pero eso no significa que el coche no nos haya sorprendido.

Además del empuje, nos ha llamado la atención la suavidad; ni la más mínima vibración al volante nos hace pensar que estemos ante un tricilíndrico. El sonido también enmascara su origen y no es en absoluto ni molesto ni estridente. Salvo cuando subimos de vueltas, pues arriba el sonido tiene cierta semejanza al de una moto. El comportamiento es como el de cualquier Golf, asentado, cómodo, predecible; transmite confianza desde el primer momento, como si lleváramos toda una vida conduciéndolo.

Sólo con acabado Edition

El nuevo Golf TSI BlueMotion está ya disponible en las tres variantes de carrocería del Golf: compacto de 3 y 5 puertas, Variant y Sportsvan (en este caso el consumo homologado es de 4,5 l/100 km y las emisiones de 109 g/km de CO2). Sólo estará disponible con el acabado Edition, pues lo que se busca es un precio rompedor, aunque ese nivel de equipamiento ya es muy completo, e incluye  llantas de aleación ligera de 15 pulgadas, una parrilla de nuevo diseño casi cerrada, pantalla táctil TFT de 6,5 pulgadas, la pantalla multifunción con ECO-HMI (representaciones e indicaciones relacionadas con el consumo de combustible), el freno de estacionamiento electrónico, con asistente de arranque en pendiente, control de la presión de neumáticos, bloqueo electrónico del diferencial, freno anticolisiones múltiples, climatizador, retrovisores exteriores eléctricos, dirección asistida electromecánica…

En opción, además hay una serie de sistemas de ayuda como el sistema Pre-crash, el detector de fatiga  y el asistente de velocidad de crucero con Front Assist. Y en cuanto a la conectividad, cuenta con los servicios más innovadores agrupados en el Volkswagen Car-Net, que estrena 'App-Connect', una aplicación que engloga el sistema Mirror Link, Android Auto y Apple CarPlay, lo que abre la posibilidad de utilizar prácticamente todo tipo de aplicaciones para smartphones y smartwatches.

El precio del Golf TSI BlueMotion es de 20.050 euros para la versión de 3 y 5 puertas, 21.960 para el Variant y 22.430 en el caso del Sportsvan. Y en ese precio se incluye un paquete de equipamiento como oferta de lanzamiento que incorpora reposabrazos central delantero, luces antiniebla y radio  «Composition Media» con pantalla táctil de 6,5 pulgadas.