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Conducimos el nuevo Hyundai Tucson. Madurez controlada

El Tucson es el modelo más importante de Hyundai, tanto por volumen como por rentabilidad. Y en esta su cuarta generación- así lo considera la marca coreana-, ha alcanzado la madurez con una extensa lista de mejoras que se dejan notar: una estética que sólo actualiza los puntos clave; un gran repaso técnico que pone al día motores y cambios; y un equipamiento más rico, conformando un todocamino muy recomendable por calidad, agrado de uso, seguridad y tecnología.

Estética al margen, las novedades más importantes del Tucson tienen que ver con el apartado de la dotación, con los propulsores y cajas de cambio y con la seguridad. Diseñado y fabricado en Europa, el Tucson vendido hasta ahora ya nos demostró a los probadores de esta revista y a todos nuestros lectores, en una prueba de nada menos que 50.000 kilómetros, que estaba al mejor nivel en fiabilidad, tecnología y calidad de acabado. Pero ahora el SUV más vendido en Europa a particulares, está todavía más cuidado ya que aumentan las zonas mullidas en el salpicadero y se añade una pantalla flotante en el centro que puede ser de 5 pulgadas monocromo; de siete pulgadas con conectividad para Apple Car Play y Android Auto; o un sistema de navegación con pantalla de 8 pulgadas. Los asientos cuentan con un diseño mejorado y mantienen la posibilidad de ser calefactados y ventilados. Y el ya anticuado freno de mano de palanca queda ya exclusivamente para la versión más básica Essence mientras que el resto lleva freno de estacionamiento eléctrico de botón.

Con tecnología Mild Hybrid

El equipamiento del nuevo Tucson también se enriquece con faros Full LED- de serie en los acabados Tecno y Style-; tres nuevos colores de la carrocería; cuatro nuevas llantas de aleación de entre 16 y 19 pulgadas; y una cámara 360º que facilita enormemente las maniobras en zonas repletas de trampas en forma de bolardos, bordillos sobre elevados o coche aparcados muy cerca.

La gama de motores del nuevo Tucson, con dos propulsores de gasolina y dos turbodiésel, se adaptan ya a la nueva normativa WLTP pero antes han sido revisados a fondo con el objetivo de reducir peso y bajar las emisiones. Para lograr este último objetivo los ingenieros de la marca no han escatimado en soluciones, recurriendo incluso a la tecnología Mild Hybrid de 48 voltios en el motor más potente, el turbodiésel de 186 caballos, que está a la espera de conocer si podrá disfrutar de la etiqueta ECO de la DGT. A nivel mecánico y junto a esa tecnología de hibridación ligera, encontramos un nuevo motor turbodiésel de 1,6 litros de cilindrada denominado Smartstream disponible con dos niveles de potencia: 115 y 136 caballos. La primera variante va asociada a una caja de cambios manual de 6 marchas y la segunda, a un cambio automático de doble embrague y siete velocidades. En ambos casos el Tucson es de tracción delantera.

En gasolina, los 1.6 GDI y 1.6 T-GDI con 132 y 177 caballos también han sido revisados a fondo para consumir y contaminar menos, y hay que decir que a pesar de su nueva homologación mucho más real, las nuevas cifras de consumo son similares cuando no algo menores. Por ejemplo, destaca el consumo homologado del 1.6 T-GDI de 177 caballos y cambio DCT que pasa de 7,1 a 6,9 l/100 km. O la notable reducción del 2.0 CRDI de 186 caballos y tecnología de 48 voltios con cambio automático de 8 marchas y tracción total que pasa de los 6,5 del antiguo motor de 184 caballos con cambio automático de 6 marchas a los 5,7 l/100 km. Durante la toma de contacto tenemos ocasión de probar el 1.6 CRDI de 115 caballos y el 2.0 CRDI de 186 y las primera sensaciones son muy positivas. El primero pierde cilindrada respecto al propulsor ofrecido hasta ahora y aunque su consumo aumenta dos décimas por el nuevo sistema de homologación, lo cierto es que la respuesta es impecable y los 115 caballos, con la misma cifra de par que el anterior aunque a un número más alto de revoluciones, se muestran suficientes para mover el conjunto siempre que no se vaya cargado al máximo.

En este sentido, es el 2.0 CRDI de 186 caballos el que se muestra capaz de todo. Con un empuje bestial y el eficaz trabajo del nuevo cambio automático de 8 marchas (que es de convertidor de par y no de doble embrague), el nuevo Tucson dotado de esta mecánica se convierte en un todocamino de altas prestaciones con unos consumos muy bajos que se han conseguido reducir hasta un 7 por ciento. El cambio es una delicia por suavidad, agrado y efectividad, lástima que en España no se ofrezcan las levas de cambio en el volante ni como opción.

Un equipamiento de seguridad exhaustivo

El nuevo Tucson cuenta con un gran equipamiento de seguridad desde la versión básica, aunque espectacular es el de los acabados Tecno y Style, con sistemas como el de asistencia a la frenada de emergencia, Sistema activo de cambio involuntario de carril o el Sistema inteligente de reconocimiento de señales. Nuevo en la gama es el Detector de fatiga del conductor, que ayuda a monitorizar el comportamiento del conductor y a detectar cabeceos o signos de cansancio. Utilizando los sensores del radar frontal, el control de crucero inteligente con sistema de parada y arranque automático del Hyundai Tucson (Control de crucero inteligente con Stop & Go ) es la última incorporación a la seguridad activa y a los asistentes de conducción. Este dispositivo mantiene constante la velocidad y la distancia con el vehículo precedente y acelera y frena de manera automática para mantener una conducción eficiente y segura.

El Tucson de nueva hornada está a la venta a partir de 25.415 euros (19.490 euros financiando), mientras que el tope de gama se sitúa en 45.265 euros (38.765 euros financiando).