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¿Cómo reclamar los daños en el coche tras el paso de la DANA?

Las lluvias torrenciales que la reciente DANA ha descargado en algunas localidades españolas han dejado imágenes impactantes de ríos desbordados, inundaciones y graves destrozos en carreteras y pueblos, además de pérdidas de vidas humanas. El temporal ha abandonado ya la Península, pero ha ‘pintado’ un panorama desolador también para muchos conductores, que han visto cómo su coche resultaba dañado por el agua.

El seguro obligatorio del coche no cubre los daños provocados por condiciones meteorológicas desfavorables como los ocasionados por la DANA, ya que se consideran «acontecimientos extraordinarios». En este caso, toca reclamar al Consorcio de Compensación de Seguros.

DANA CONSORCIO SEGUROS6 Motor16

En este sentido, según establece el Reglamento del seguro de riesgos extraordinarios, el Consorcio tiene que «indemnizar, en la forma en él establecida, en régimen de compensación, las pérdidas derivadas de acontecimientos extraordinarios acaecidos en España», entendiendo como tales «las inundaciones extraordinarias», entre otros fenómenos tales como embates de mar, tempestades ciclónicas atípicas (tornados y vientos con rachas superiores a 120 km/h), terremotos, maremotos, erupciones volcánicas, caída de aerolitos, etc.

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Solo los que tengan seguro pueden reclamar por los daños de la DANA

Pero ojo, que el Consorcio no indemniza todos los daños que se produzcan de forma extraordinaria. Solo se pueden reclamar aquellos que afectan a personas o bienes sobre los que se ha contratado un seguro (en este caso podría ser el automóvil) en cualquier compañía de seguros autorizada, y siempre que la póliza esté vigente en el momento de producirse los daños y el asegurado se encuentre al corriente del pago de la prima.

Por ejemplo, en el caso de daños vehículos (turismos, camiones, autobuses, vehículos comerciales, motocicletas, ciclomotores…) provocados por la DANA, se establece que «se indemnizarán los daños tanto en el caso de que el vehículo estuviera asegurado con alguna cobertura de daños al propio vehículo (por ejemplo, rotura de lunas, robo o los conocidos como seguros a todo riesgo con o sin franquicia), como en el supuesto de que solamente lo estuviera por una póliza de responsabilidad civil (pólizas conocidas habitualmente como de «seguro obligatorio» o de «daños a terceros»).

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