Citroën C4 Cactus 1.2 PureTech. El coche que mira por tu bolsillo
CONCURSO PERIODISTA POR UN DÍA CON CITROËN

Citroën C4 Cactus 1.2 PureTech. El coche que mira por tu bolsillo

José Francisco Fernández Mena repasa su experiencia durante la prueba de consumo con el Citroën C4 Cactus, un coche que mira por nuestro bolsillo.

José Francisco Fernández Mena

1 de Diciembre 2015 13:33

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Quiero en primer lugar expresar mi gratitud por ofrecerme esta oportunidad de poder compartir el día con compañeros del trabajo y profesionales del sector del automóvil, ha sido una experiencia única e inolvidable, muy enriquecedora. Vaya por delante que soy un apasionado del mundo del automóvil, soy lector habitual del prensa del motor y acudo cuando puedo a cualquier evento relacionado con el mundo del automóvil, he estado recientemente en el salón de Frankfurt, me sentí como un niño en un parque de atracciones, no lo puedo evitar.

Cuando me comunicaron que había sido agraciado para realizar esta prueba fue para mí un premio y a la vez un reto, el resultado no pudo ser más gratificante y sorprendente.

Llego el día esperado, el lugar de la cita no podía ser mejor, un mega concesionario de Citroën, enorme y con toda la gama expuesta, el día promete, soleado, buena temperatura, todo a pedir de boca.

El elegido es el gasolina

Comenzamos el día con una breve presentación y un pequeño tentempié, me veo rodeado de periodistas de Motor 16, la ocasión es única, podre intercambiar experiencias y con quien mejor que con profesionales con una larga y reconocida trayectoria, el periodista que me va a acompañar en el coche, Andrés Mas, ya le conocía por algún artículo que había leído de él. A continuación nos explican como iba a ser la prueba, un recorrido de Madrid a Ávila con un poco de todo, autovía de circunvalación, carreteras secundarias y por ultimo un puerto, el reto es complicado pero a la vez apasionante. Llega mi primera sorpresa, la prueba la íbamos a hacer  con tres C4 Cactus con motorización gasolina, 3 cilindros y 1.2 c.c. de cubicaje con cambio manual, no salgo de mi asombro, esperaba una motorización diésel, he de confesar que tenía una idea negativa preconcebida de este nuevo tipo de motores con tan baja cilindrada y 3 cilindros, los relacionaba con poca potencia, alta rumorosidad y un cierto traqueteo del motor al ralentí, no podía estar más equivocado.

Tras una breve sesión de fotos nos disponemos al reparto de coches con mis otros dos compañeros de fábrica, había tres colores, Rojo Adén, Azul Hawái y Blanco Perle Nacre, los tres colores les sienta bien a este tipo de coches, son colores alegres, desenfadados, luminosos y que combinan bien con elementos exteriores como los Airbump, doy fe de ello, mi trabajo esta muy relacionado con la pintura y en especial el color. Me toca el de color Rojo, fenomenal, es el que más me gusta.

Vibraciones cero

Comenzamos la prueba, aquí llega mi primera gran sorpresa, pongo el contacto y arranco, no salgo de mi asombro, el motor no suena, hay que afinar el oído para escuchar el motor, vibraciones cero, no me lo puedo creer. Fijo los asientos y retrovisores, me encuentro cómodo, los asientos los noto algo blandos y echo de menos algo más de sujeción lumbar, eso sí, me veo más alto que en un coche convencional, da sensación de más seguridad, más amplitud visual. Noto mucha luz interior debido al techo panorámico, se agradece y más en un día tan soleado.

Salimos los tres coches a la vez, salgo primero encabezando la marcha, hay que conducir a velocidades legales y optimizando el consumo, intento ser suave con el cambio y que mi pie derecho sea una pluma con el acelerador, noto suavidad y a poco que exprimes un poco las marchas el coche responde con agilidad, el motor es elástico, me sigue sorprendiendo este tres cilindros con tan bajo cubicaje, sin duda el turbo ayuda y mucho, el bajo peso del coche también es un factor importantísimo, percibes agilidad y respuesta rápida del motor.

Procuro no perder de vista a mis compañeros pero sin descuidar el consumo que es el objetivo, el tráfico es fluido, primera indicación importante de mi compañero Andrés Mas, muy importante, hay que anticiparse a las condiciones de tráfico, guardar distancias de seguridad, no apurar marchas, evitar frenadas innecesarias, brusquedades, acelerones etc., debato con él como es posible que en los autoescuelas no profundizan más en este aspecto, es fundamental por la seguridad vial y por optimizar el consumo, a corto y medio plazo es un beneficio para el bolsillo y sobre todo cuidamos el medio ambiente y el estado de nuestro vehículo.

Primeros kilómetros, sólo 4,5 l/100 km

Emprendemos la marcha con un pequeño trayecto por la A-1 para inmediatamente coger la carretera de Colmenar en busca de la M-40, las primeras sensaciones al volante son buenas, noto una dirección muy precisa, ni dura ni blanda. El tramo por la carreta de Colmenar tiene subidas y bajadas y alguna curva cerrada, intento aprovechar al máximo la inercia del coche, eso sí siempre a velocidades legales y teniendo en cuenta que hay que adaptarse a la circulación, empiezo a mirar los consumos medios y me parecen excepcionales, veo medias de 4,6 y 4,5 l/100, por debajo del consumo homologado, no salgo de mi asombro, decido dedicarle al Cactus una pequeña frase que me viene a la cabeza " Citroën Cactus el coche que mira por tu bolsillo".

Seguidamente cogemos la carretera de circunvalación M-40, aquí seguimos teniendo una circulación fluida y la ventaja de tener  varios carriles, la suavidad de marcha es el denominador común, el motor no se oye, cambio de marchas lo mínimo posible, todo va conforme a lo previsto o aún mejor, por un momento vemos un consumo medio de 4,4 l/100, increíble pero cierto, un consumo ridículo en un vehículo que no es precisamente pequeño, impensable no hace mucho tiempo estos consumos en un coche de gasolina, sigue confirmando mi teoría, el Cactus, mira mucho por tu bolsillo.

Dejamos la M-40 y cogemos la carretera M- 501, el primer tramo es autovía aunque aquí ya la circulación es más densa, nos dirigimos al primer descanso y punto de encuentro en la presa del rio Alberche. Los consumos siguen siendo excepcionales, procuro optimizar al máximo los consumos, sabemos que lo peor esta por venir, el puerto, carreteras sinuosas, rotondas, etc., sabemos que todo esto nos va a penalizar. Se acaba la autovía y comienzan las dificultades, ya dependes mucho de la circulación pero sigo cambiando lo mínimo posible, llegamos por fin al descanso para estirar piernas, una sesión de fotos e intercambio de opiniones, eso sí, ninguno hablamos del consumo, top secret (4,5 l/100).

Emprendemos de nuevo la marcha y nos encontramos con rotondas, subidas, curvas, muchas curvas, el consumo medio sube a 4,7 l/100, lógico, y nos espera el puerto. El paisaje es maravilloso y el tiempo acompaña, ahora comenzamos a subir el puerto, nos encontramos con dos camiones por delante, hay que hacer malabares para contener los consumos, 5,0 y 5,1 l/100, lo sigo viendo poquísimo a pesar de las dificultades, por fin a media subida hay un carril doble para vehículos lentos, es nuestra oportunidad, ya hay que rebasar  tres camiones, apuro algo las marchas y lo conseguimos rebasar, el coche en cuarta y quinta sube bien, a veces reducimos más pero el coche va desahogado, la verdad que se desenvuelve con soltura.

Llegamos a Ávila y nos sorprenden los consumos

Coronamos el puerto y toca bajar, es nuestra oportunidad de recuperar los consumos, nos dejamos llevar por la bajada, la media de consumo empieza a bajar con cierta rapidez, divisamos ya cerca las murallas de Ávila, el coche cumple por encima de la expectativas, por fin llegamos a la entrada de Ávila y al final de la prueba, nos bajamos hay incertidumbre y curiosidad, llega el veredicto, mi consumo 4,8 l/100 y mis compañeros 4,7 y 5,0 l/100 respectivamente, creo que es espectacular.

En definitiva ha sido una jornada amena y agradable, la prueba me pareció sorprendente, este tipo de motores muy a tener en cuenta en vehículos de este segmento de vehículos, el coche en líneas generales es muy equilibrado, un acierto, tiene todas las virtudes para ser un superventas.

Quiero agradecer a todos el buen trato recibido y lo enriquecedor de la experiencia, todos los días se aprende algo y a mi este Cactus me ha demostrado que mira por el bolsillo de sus compradores.

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