100 años de Citroën. Siempre buscando el máximo confort
PROBAMOS LOS MODELOS CLÁSICOS

100 años de Citroën. Siempre buscando el máximo confort

La comodidad y el confort de marcha es una de las señas de identidad de Citroën en sus 100 años de historia. Y se refleja en todos sus modelos, desde el clásico 2CV al avanzado C5 Aircross. Los hemos conducido.

Andrés Mas

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18 de Febrero 2019 16:00

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El 22 de agosto de 1962 el presidente de Francia, Charles De Gaulle y su esposa, fueron víctimas de un atentado. Una lluvia de 183 balas deshizo entre otras cosas los 4 neumáticos de su coche oficial, un Citroën DS, sin embargo, y gracias a su sistema de suspensión hidroneumática, el vehículo pudo mantener su trayectoria y el chófer del presidente pudo escapar de aquella encerrona sin que les ocurriera nada a sus ocupantes. Este suceso con final feliz supuso para Citroën una increíble publicidad de la seguridad de sus coches, pero es que además la gama del fabricante francés contaba con algunos de los automóviles más cómodos del mundo. Citroën cumple ahora 100 años como constructor y desde sus orígenes ha estado a la vanguardia combinando tecnología, seguridad y confort como principales argumentos de su estrategia.

Y si la suspensión Hidroneumática primero y la Hidractiva después fueron sinónimo de máximo confort y dejaron huella en la industria y entre los compradores por su eficacia; la suspensión de Amortiguadores Progresivos Hidráulicos toma el relevo ahora en los Citroën recién llegados para, dentro del programa Citroën Advanced Comfort, mantener esa filosofía de comodidad que sigue consiguiendo que se hable de los Citroën como coches que transmiten la sensación de ir en una alfombra voladora. Pero el Citroën Advanced Comfort abarca mucho más que unos amortiguadores específicos. La marca francesa va más lejos e incluye aspectos que influyen en el agrado al volante o la satisfacción de los ocupantes al viajar, como la luminosidad, la decoración, la temperatura, el aislamiento acústico, la comodidad del asiento o contar con todas las ayudas a la conducción posibles.

Amortiguadores progresivos hidráulicos, la enésima innovación

El C4 Cactus y el nuevo C5 Aircross reúnen todos esos principios pero sobre todo y gracias a la nueva suspensión, son capaces de superar sin despeinarse situaciones cercanas a los límites de adherencia sin sacrificar la comodidad. Los Amortiguadores Progresivos Hidráulicos de Citroën, que han dado lugar a 20 nuevas patentes, no requieren de costosos sistemas de regulación. Trabajan de una forma sencilla pero muy eficaz en los últimos centímetros de recorrido de suspensión, sea en extensión o en compresión, y en esas condiciones siguen actuando tal y como es la esencia de un amortiguador: ajustando con fina precisión el flujo de aceite por unas válvulas calibradas. De esta manera los amortiguadores aumentan su rango eficaz de funcionamiento durante toda la oscilación vertical de la rueda. Como la parte final del recorrido está garantizada, tampoco hay que adoptar soluciones de compromiso en sacudidas menores, lo que permite mejorar en toda condición de uso -y simultáneamente- el confort para todos los ocupantes y la seguridad en la pisada. Además, el C4 Cactus ha mejorado un 20 por ciento la rigidez de su anterior generación lo que permite mejorar comportamiento evitando a su vez vibraciones indeseadas. En ambos modelos se recupera esa sensación de alfombra voladora ya que amortiguan los baches, el asfalto rugoso o los badenes sin transmitir a los ocupantes malas sensaciones.

También los asientos que se anclan sobre el chasis se han diseñado para evitar que las vibraciones generadas por las irregularidades del terreno se transmitan a los pasajeros, para ello se ha recurrido a una capa de material viscoelástico sobre un espumado más tradicional. Por supuesto, además del confort vibratorio, se ha cuidado el postural, así como el táctil o el visual de los tapizados.

La seguridad se ha llevado hasta su máxima expresión en los nuevos modelos. Desde las 12 ayudas a la conducción del C4 Cactus, a las 20 del C5 Aircross, entre las que destaca el nuevo Highway Driver Assist -dispositivo de conducción autónoma de nivel 2 que combina el sistema de aviso de cambio involuntario de carril a partir de 30 km/h con el control de velocidad de crucero adaptativo- o el Grip Control con Hill Assist Descent. Y la configuración interior y el equipamiento del C5 Aircross le convierten en el más modulable y más confortable del segmento. Y si hablamos de conectividad, con 6 funciones específicas, resulta fluida con la mayoría de teléfonos del mercado, pues es compatible con los sistemas Android Auto y Apple CarPlay. Se pueden leer los mensajes y admite su dictado. Además, es posible establecer una red wifi para los pasajeros. La pantalla táctil central de 8 pulgadas muestra el sistema de navegación en 3D. Y cuenta con cargador inalámbrico para dispositivos móviles.

La nueva Citroën sorprende por diseño, tecnología, seguridad y confort, prácticamente los mismos argumentos que ha manejado con solvencia a lo largo de estos 100 años.

Suspensiones: la alfombra mágica

TRACTION AVANT 15H 1954

Fue el primer Citroën en montar en el eje trasero un sistema hidroneumático que además permitía modificar la altura.

2CV 1948

La suspensión del Citroën 2CV no era hidroneumática pero se ajustaba al concepto del actual Citroën Advanced Comfort, aunque solo fuera en la suave amortiguación y la alta elasticidad de la suspensión. El mítico "utilitario" francés nació con una ingeniosa solución denominada "batidores de inercia" que, como un péndulo en contrafase, intentaba retener las oscilaciones de la carrocería. Una solución sencilla y revolucionaria para el confort, eficaz cuando la velocidad del coche era uniforme y las ondulaciones de la carretera también, aunque lo de retener las oscilaciones se quedaba en simple teoría. Al final el 2CV terminó llevando amortiguadores.

DS 1955

El primer coche de Citroën que de verdad contó con un sistema hidroneumático completo fue el avanzado Citroën DS en 1955. En esta mítica berlina, suspensión, dirección asistida, frenos y cambio de marchas/embrague estaban alimentados por un circuito hidráulico a alta presión.

GS 1970

En este modelo se adaptó la suspensión hidroneumática a un coche de categoría media lo que supuso una sorpresa mayúscula en la época.

CX 1975

Una de las berlinas más cómodas y confortables del mundo gracias a su suspensión hidroneumática, su aerodinámica y su insonorización.

XM 1989

Sustituto del CX, el XM intentó evitar las inclinaciones del coche en las curvas por lo que estrenó un sistema de suspensión hidroneumática con regulación electrónica, sensores de aceleración y otros avances. A esta suspensión se la denominó Hidractiva

XANTIA 1993

Su comercialización comenzó con una suspensión basada en la del XM pero ahora llamada Hydractive II y con la aportación de una esfera adicional por cada eje para ganar elasticidad y suavidad. Una evolución más dio lugar al Xantia "Activa" que evitaba el balanceo y era capaz de alcanzar más de un 1 g de aceleración lateral.

C5 2001

Se elimina la generación de presión hidráulica central. Se combinan la bomba y la esfera de acumulación sólo para la suspensión, con sensores de ajuste de altura eléctrica. En el caso del Citroën C5, existen dos tipos de Hydractive, la Hydractive 3, y la Hydractive 3+, cuya diferencia es que la Hydractive 3+ monta una esfera más, haciendo que esta suspensión se dote de la función sport, volviendo la suspensión más dura.

C6 2005

El Citroën C6 adopta respecto al C5 una nueva suspensión Hidroactiva asociada a una amortiguación variable, para conseguir un perfecto equilibrio entre confort, comportamiento en carretera y dinamismo. Su amortiguación podía responder a ese conocimiento y tenía capacidad para regular de forma casi instantánea el tarado en cada una de las ruedas de forma independiente.

2017: Sale de la fábrica el último vehículo con suspensión hidroneumática, un Citroen C5 XTR.

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