Audi RS Q8. Primera prueba
155.700 EUROS

Audi RS Q8. Primera prueba

Es complicado encontrar los límites a un vehículo tan versátil y redondo. Prestaciones de vértigo, va de cine en asfalto, lo borda en circuito y no se pone de perfil en retos off road. Sus números abruman: 600 CV, hasta 305 km/h y tiene ¡etiqueta ECO!

Gregorio Arroyo

Gregorio Arroyo

17 de Diciembre 2019 21:00

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Circular por el paisaje lunar en las laderas del Teide en un extraterrestre como el nuevo RS Q8 es una experiencia única. Y lo es porque estamos ante un SUV coupé de alto rendimiento que vive lleno de 'contradiciones'. Por un lado, más de cinco metros de 'coche' y 2.390 kilos de peso, pero con una agilidad de auténtico deportivo. Por otro, motor V8 de 600 CV y hasta 305 km/h con el paquete dynamic plus y, a la vez, la etiqueta medioambiental ECO en el parabrisas gracias a su sistema Mild-hybrid de 48 voltios. Y todo ello con una tecnología que casi le aguantaría un pulso a la mismísima NASA. Parece un milagro, pero cuando Audi Sport está por medio todo es posible. El nuevo RS Q8 es superlativo en todos sus facetas. Por presencia y porque no renuncia a nada. Motor 4.0 V8 biturbo, cambio Tiptronic, tracción total, suspensión neumática que permite variar la altura de la carrocería hasta 90 milímetros, dirección en las cuatro ruedas, desconexión automática de cilindros, ocho programas de conducción, incluyendo dos modos deportivos RS aplicados desde el volante y que sitúan al vehículo entre un cohete y un verdadero parque de atracciones (en circuito y con manos expertas), faros Matrix LED, un interior totalmente digitalizado, lo último en asistentes de conducción e infoentretenimiento... Lo cierto es que no le falta detalle, aunque no se regala precisamente, pues hay que pagar 155.700 euros por esta joya que llega en febrero de 2020.

Si el bolsillo está saneado podemos completar la lista con estabilizadoras activas, frenos carbocerámicos, diferencial trasero deportivo, llantas de 23 pulgadas (las más grandes actualmente en toda la gama Audi)...

Interior de fábula

¿Y cómo nos acoge en su interior? Pues con todo lujo de detalles. Asientos RS en piel con ventilación y masaje, dos enormes pantalla táctiles en la parte central, un cuadro de mandos virtual cockpit con información específica RS, como la temperatura de los neumáticos o fuerzas g, navegación inteligente, wi-fi, servicios Car-to-X, más de 30 asistentes a nuestra disposición... Y todo en un habitáculo amplio y práctico, con una banqueta trasera deslizable 10 centímetros o un maletero que ofrece un mínimo de 605 litros de capacidad.

Todo esto está muy bien, pero es teoría. Pasamos a la práctica para comprobar si un vehículo de esta talla y peso puede presumir de verdad de ser un deportivo RS. Y lo cierto es que todo lo 'aparatoso' que parece al sentarnos al volante por su tamaño, desaparece al iniciar la marcha.

En autopista activamos los modos Efficiency, Comfort y Auto que 'dulcifican' el carácter del vehículo. Es tiempo para comprobar que hay que ser adivino para saber cuándo desconecta la mitad de sus cilindros de una forma ordenada entre las dos bancadas, disfrutar de la eficiencia del impulso por inercia durante 40 segundos o de sistemas como un control de velocidad adaptativo con función de atascos que nos acerca un poquito más a la conducción autónoma.

Un purasangre de carreras

La emoción llega después, por una carretera revirada que en pocos kilómetros nos sitúa por encima de los 2.200 metros de altura. El sonido de los escapes abruma e invita a correr, la respuesta del motor es inmediata independientemente de su régimen de giro y sus prestaciones dan miedo. Es complicado no adelantar a más de un vehículo a la vez en apenas un centenar de metros porque el V8, gestionado por las 8 relaciones del cambio, estira hasta el infinito. En el tramo final nos avisa en el cuadro con destellos en color amarillo y rojo para advertirnos de que subamos de marcha, como en competición. Si activamos la función Launch Control acelera en 3,8 segundos en el 0-100 km/h porque la motricidad es perfecta.

El sistema de tracción total ofrece un reparto inicial en 40/60, pero puede pasar hasta un 85% delante y un 70% detrás. La dirección es superdirecta, los balanceos de la carrocería brillan por su ausencia y la dirección en las cuatro ruedas incrementan la agilidad en curva. Los modos RS1 y RS2 los probaremos más a fondo en nuestro circuito de pruebas, su hábitat natural, cuando tengamos una unidad a nuestra disposición una semana, lo mismo que su lado offroad más aventurero.

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