Audi e-tron. Diez tecnologías que marcan la diferencia
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Audi e-tron. Diez tecnologías que marcan la diferencia

El pasado año, el Audi e-tron consiguió la máxima puntuación posible en las pruebas EuroNCAP. Se trata del primer vehículo en admitir carga rápida de 150 kW, se encargó de marcar un antes y un después incorporando una serie de innovaciones tecnológicas para destacar sobre sus rivales.

Pablo García

20 de Abril 2020 11:06

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El primer modelo de producción 100% eléctrico de la firma de los cuatro aros, un SUV familiar cero emisiones, ofrece todo lo que siempre ha caracterizado a los vehículos de Audi, pero incorporando tecnologías de última generación. El sistema de propulsión, la recuperación de energía, la gestión térmica, los espejos virtuales, una sofisticada aerodinámica o la incorporación de la tracción quattro eléctrica son algunos ejemplos.

10 tecnologías para marcar la diferencia

Carga rápida con hasta 150 kW de potencia

El Audi e-tron se convirtió en el primer eléctrico de producción en serie en admitir carga rápida con una potencia de 150 kW. Tanto el Audi e-tron como el e-tron Sportback cuentan con más de 440 kilómetros de autonomía.

Haciendo uso de las estaciones de recarga rápida de alta potencia HPC y con el estándar europeo CCS, el Audi e-tron consigue una autonomía de unos 100 kilómetros en menos de 10 minutos de recarga. Para alcanzar el 80% son necesarios 30 minutos, mientras que la carga total puede hacerse en unos 50 minutos.

Sistema de gestión térmica

Su nuevo sistema de gestión térmica está compuesto por cuatro cilindros que aportan una larga vida a la batería incluso utilizando carga de alta potencia, y el máximo rendimiento del sistema de propulsión en todo tipo de situaciones. 22 litros de líquido refrigerante fluyen a través de un circuito de 40 metros de longitud, refrigerando los motores eléctricos y sus rotores, la electrónica de potencia y el cargador. Además, este circuito se encarga de refrigerar y calentar el habitáculo, así como la batería de alto voltaje.

La bomba de calor

Uno de los componentes del sistema de refrigeración es la bomba de calor. Contribuye al funcionamiento de la gestión térmica del vehículo y es el responsable de que no se desperdicie el calor residual que genera la batería de alto voltaje, que puede alcanzar hasta 3 kW. Esta energía es la que reutiliza la bomba de calor para calentar o enfriar el habitáculo. Puede aumentar en hasta un 10% la autonomía del coche.

Sistema de recuperación de energía

Incorpora un concepto inteligente de recuperación de energía que le aporta hasta el 30% de la autonomía. Puede recuperar energía durante dos fases: cuando el conductor levanta el pie del acelerador y el vehículo se desplaza por inercia, o durante la frenada. En ambos casos los motores eléctricos funcionan como generadores y convierten la energía cinética en energía eléctrica, que se almacena en la batería.

Sistema integrado de control electrohidráulico de los frenos

La firma de los cuatro aros se convirtió en la primera en utilizar este sistema para un coche eléctrico de producción en serie. Los frenos hidráulicos solo entran en funcionamiento en frenadas que supongan una deceleración superior a 0,3 g. Es en ese momento cuando la unidad de control, que calcula la fuerza de frenado requerida en milisegundos, decide si el par de recuperación de energía no es suficiente para la frenada y se debe generar una presión hidráulica adicional para el sistema de frenos convencional.

Aerodinámica

El trabajo de los ingenieros ha hecho otorgar al SUV eléctrico un coeficiente aerodinámico de 0.27 en el caso del e-tron y de 0.25 en el e-tron Sportback, si se equipan los retrovisores exteriores virtuales Audi Virtual Mirrors.

Espejos virtuales Audi Virtual Mirrors

Este sistema utiliza dos soportes hexagonales exteriores en los que están instaladas unas cámaras cuyas imágenes se procesan digitalmente y se muestran en las pantallas OLED de alto contraste situadas entre el salpicadero y las puertas delanteras. Ofrecen grandes ventajas en materia de seguridad, ya que se adapta a los distintos tipos de situaciones de conducción.

La tracción quattro eléctrica

No necesita conexión mecánica entre los ejes delanteros y trasero, y permite regular de una forma continua y variable el par que distribuye a cada eje para lograr un reparto ideal. Con ello, el SUV alcanza unos niveles de tracción óptimos en cualquier condición climática y sobre cualquier superficie. Es capaz de conseguirlo mucho más rápido que un sistema quattro convencional.

Vectorización eléctrica del par. Tres motores

Además de ser los primeros coches eléctricos del mundo producidos en serie con tres motores, incorporan un sistema de vectorización eléctrica del par que se encarga de distribuir el par entre las ruedas del eje trasero de forma activa y totalmente variable. Cada uno de los motores eléctricos traseros envía la fuerza de tracción a la rueda correspondiente, prescindiendo del uso de un diferencial mecánico. Con ello, aumenta el dinamismo, agilidad y tracción.

Sistema de iluminación Matrix LED digital

Presentado en el Audi e-tron Sportback, el diseño se basa en la tecnología DMD (dispositivo de microespejo digital), y permite iluminar la carretera con gran resolución. Hace uso de un chip que contiene un millón de microespejos de apenas unas centésimas de milímetro, que pueden inclinarse individualmente hasta 5.000 veces por segundo mediante la aplicación de campos electrostáticos.

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