miércoles, 8 febrero 2023

Alfa Romeo Stelvio. No solo mitos

En su época de oro, Alfa Romeo mostraba el camino a seguir a los demás fabricantes de automóviles. En 2017 la historia empieza de nuevo. Recién lanzado el Giulia, paradigma de berlina media para disfrutar conduciendo, llega el Stelvio, enfocado al corazón del Segmento SUV premium para competir con modelos como el Audi Q5 o el BMW X3. A su disposición, la Plataforma Giorgio del Giulia con la tecnología más depurada: propulsión posterior o integral Q4, árbol de transmisión en fibra de carbono, profusión de materiales ligeros, suspensión Alfalink o sistema electromecánico de frenos IBS (Integrated Brake System), que no prescinde de frenada autónoma de emergencia desde 65 km/h y detección de peatones.

El nuevo Alfa Romeo Stelvio es un coche de categoría, pero no sólo por diseño exterior. Esta es la primera vez que nos subimos a él, y no podemos dejar de mostrar nuestra admiración. Ergonomía y calidad destacan en su interior. Quien busque un ambiente especial encontrará cantidad de detalles de buen gusto y deportividad. Habrá que esperar a nuestro banco de pruebas para emitir un juicio definitivo, pero esta primera impresión es altamente positiva. Además, parece como si el puesto de conducción elevado -120 milímetros respecto al del Giulia- nos permitiera apreciar mejor los detalles de acabado, como los tapizados en cuero 'pieno fiore', las inserciones de madera satinada, las levas del cambio en aluminio o la pantalla central de 8,8 pulgadas. En contrapartida, el acceso a las plazas posteriores resulta demasiado alto. Tampoco es óptima la visibilidad del conductor hacia atrás.

280 caballos con gran personalidad

Nos encontramos a las puertas de la fábrica de Cassino, a medio camino entre Roma y Nápoles, para realizar una primera toma de contacto reservada a unos pocos medios. A nuestra disposición, un Stelvio Super con el motor de gasolina de cuatro cilindros y dos litros con 280 CV, turbo, inyección directa y distribución electrohidráulica MultiAir. Desde el primer par de kilómetros recorridos, aflora su personalidad. Tiene un tacto particular, especialmente la dirección, la más directa de su categoría con una desmultiplicación de 12 a 1. Obedece a los giros con una rapidez y una precisión únicas.

La distancia entre ejes es la misma de la berlina Giulia: 2,82 metros. Pero es un coche más alto -23 centímetros- y voluminoso, e incluso el ancho de vía delantero es 54 milímetros mayor y arroja en báscula 150 kilos más de peso. Motores, aletas, puertas, capó delantero y portón posterior están realizados en aluminio, igual que los brazos de suspensión. Dobles triángulos delante y multibrazo atrás proporcionan una pisada sólida y una trayectoria impecable para hacer honor al nombre elegido: la subida al Stelvio, la carretera más alta de Italia, con más de 74 paellas en 20 kilómetros.

También tiene mucha historia la subida al Monte Cassino, una parte de nuestro recorrido bajo la lluvia, con un trazado donde el nuevo SUV se desenvuelve literalmente como pez en el agua. El sonido del motor de gasolina es extremadamente sugerente, pisamos a fondo y a cada cambio de marcha sentimos una patada en la espalda, más intensa cuando seleccionamos el modo de conducción Dynamic del sistema DNA. Acelera una barbaridad, tiene una amplia gama de utilización y hace bastante creíbles los 5,7 segundos declarados para pasar de 0 a 100 km/h. Tampoco están nada mal los 6,6 segundos que anuncia con el 2.2 diésel 210 CV. No hemos podido conducirlo, pero su variante de 180 CV nos convenció por su elevado rendimiento sobre el Giulia; veremos cómo se ha filtrado su sonoridad a bajo régimen en el Stelvio.

La caja automática ZF de 8 velocidades es otro de los placeres de este coche tanto en uso automático como en manual. El modo de tracción es a las ruedas posteriores en condiciones normales, pero en función de la adherencia el reparto de par varía automáticamente entre los dos ejes hasta una proporción 50/50. Opcionalmente se ofrecerá también diferencial posterior autoblocante.

La gama se completará con las versiones Q4 2.0 Turbo de gasolina con 200 CV y 2.2 diésel de 180 CV; y esta última también estará disponible con solo dos ruedas motrices y un precio más contenido. El Stelvio Quadrifoglio V6 510 CV será el tope de gama. De momento solamente se ha comunicado el precio del 2.0 280 CV serie limitada First Edition: 62.000 euros.

Tres acabados disponibles. Stelvio, Stelvio Super y Stelvio Business

Desde el primer nivel, el nuevo modelo ofrece, entre otros, los siguientes equipamientos: sistema Connect con pantalla central de 6,5 pulgadas, pantalla TFT de 3,5 pulgadas en el cuadro de instrumentos, sistema de audio con 8 altavoces, selector DNA con el nuevo modo Eficiencia Avanzada, volante forrado en piel, tapicería en paño, portón trasero eléctrico, llantas de 17 pulgadas, control de crucero, sensores de aparcamiento, alerta de cambio de carril, etc.

Adicionalmente, el Stelvio Super incorpora llantas de 18 pulgadas y tapizados interiores en paño y piel con tres posibles combinaciones de colores. Puede complementarse con el Pack Luxury, que incluye volante calefactable, asientos eléctricos y calefactables con tapizados específicos, e inserciones en madera. También ofrece un Pack Sport con tapizados y volante específicos, e inserciones y pedales en aluminio. Por último, el Stelvio Business es una versión enfocada a las empresas, y solamente disponible con motor diésel.

Fábrica de Cassino. Vuelve el 'virus Alfa'

«Es la mejor fábrica del mundo», dice de la planta de Cassino el ingeniero Alfredo Altavilla, máximo responsable de Fiat Chrysler Automobiles (FCA) en Europa. Y le creo. Altavilla es viejo conocido de su etapa al frente de Fiat Powertrain.Una buena parte de los 1.500 millones de euros invertidos por FCA en sus fábricas italianas en 2015 han sido para hacer el Giulia y el Stelvio en Cassino. Los recién llegados ocupan una línea flexible -en otra se hace el Giulietta, sobre la Plataforma Compact-, capaz de fabricar cuatro modelos diferentes. Para incorporar las suspensiones al chasis se utiliza una tecnología aerospacial. Incluso el Giulia Quadrifoglio se hace en la misma cadena, de la que sale únicamente para incorporar el techo y el capó de fibra de carbono. Se respira calidad en procesos como la soldadura láser del techo y de las puertas de aluminio.

Y al finalizar el proceso, un nutrido equipo de probadores realiza 140 kilómetros con cada coche para comprobar que todo es perfecto y responde al lema de la fábrica: cero tolerancias, cero defectos.«Es una auténtica máquina», afirma del Stelvio otro entrevistado habitual de Motor 16. Es el ingeniero Roberto Fedelli, que lleva un año como director técnico de Alfa Romeo y Maserati. Fedelli está en Cassino y sabe de lo que habla, no en vano ha sido el padre de toda la generación actual de Ferrari, donde desempeñó la misma función. Ellos son los responsables de este nuevo 'virus alfa', tan intenso al menos como el original.