Conducimos el Volvo V90 Cross Country D4. Un gran viajero
Al volante

Conducimos el Volvo V90 Cross Country D4. Un gran viajero

La 'versión básica' del nuevo Volvo V90 Cross Country es un 'tope de gama' por versatilidad, calidad, seguridad y rendimiento.

Javier Montoya

Javier Montoya Twitter

4 de Febrero 2018 14:35

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Tras haberlo probado en 'su salsa invernal' en Suecia, volvemos a ponernos al volante del Volvo V90 Cross Country, el todocamino premium de la marca, durante un viaje de más de 300 kilómetros entre Madrid y León, recorriendo también parte de la provincia leonesa. Elegimos para esta prueba la versión de acceso a la gama, el el D4 de 190 caballos con cambio manual. Pero no hablamos de un 'básico'... sino de un modelo con un nivel de equipamiento y acabado de auténtico lujo, como se respira en un interior amplio y muy habitable.

Y esta variante diésel de 190 caballos combina a la perfección con lo que se espera de un todocamino como este V90. El motor es un cuatro cilindros muy agradable, aunque con una sonoridad en frío un poco evidente al principio. Pero en marcha y gracias al trabajo de insonorización, no se escucha el motor en el interior del coche. En autovía, el V90 Cross Country permite velocidades de crucero elevadas y una respuesta viva al acelerador, con un par máximo de 400 Nm que está disponible desde solo 1.750 vueltas. La versión que probamos cuenta con cambio manual de 6 velocidades con un manejo cómodo aunque un tacto un poco más 'blando' de lo que nos gusta.

Control absoluto

Es una alfombra mágica a alta velocidad y con buen firme gracias a unas suspensiones con la dureza justa. La dirección es precisa y los frenos potentes. Pese a su mayor altura el comportamiento es muy sano en carreteras con curvas, sin más balanceos que un V90 normal y gracias a la tracción total, con total seguridad y sensación de control absoluta. Y fuera del asfalto mantiene las mismas virtudes.

Si todo esto lo redondeamos con un buen dato de consumo (5,1 l/100 km de gasto medio y 7,2 en nuestro recorrido... a buen ritmo) descubrimos que no es necesario mucho más para satisfacer a los conductores más exigentes. Salvo que busques con ahínco más prestaciones y un comportamiento más deportivo, para lo que habría que optar por alguna de las versiones de gasolina (245 o 320 caballos) o el diésel más potente, con sus 235 caballos. Pero con esta versión de acceso, que parece un tope de gama, todos quedarán satisfechos.

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