lunes, 8 agosto 2022

Mazda 3. Muchas pequeñas cosas

El poder de los SUV ha relegado al Mazda 3 a situarse por detrás del CX-3 y del CX-5 a nivel de ventas, pero este modelo sigue siendo vital en la marca japonesa. Por eso, los cambios se han realizado con sutileza, con muchas mejoras, pero sin radicalismos.

Hay que fijarse con atención para detectar los cambios estéticos en la rejilla frontal, el paragolpes, los grupos ópticos o en la luz de intermitencia en los retrovisores.

Si accedemos al interior vemos que el volante incorpora nuevos mandos, más intuitivos, y ofrece una mejor sensación de agarre. Además, en la consola central se monta el pequeño mando del freno de estacionamiento eléctrico.

Bajo el capó no hay cambios. Se mantiene la oferta de cinco motorizaciones, las tres variantes de gasolina, el 1.5 de 100 caballos y el 2.0, con 120 y 165 CV, y los dos diésel, el 1.5 de 105 CV y el 2.2 biturbo, ya con 150. Sin embargo, estos dos últimos sí que incorporan una serie de tecnologías orientadas a limitar la sonoridad y las vibraciones.

La transmisión automática asociada a la versión de gasolina de 120 caballos cuenta con la función Drive Selection, que permite al conductor elegir un modo Sport.

G-Vectoring Control

Otra de las joyas tecnológicas que incorpora el nuevo Mazda3 es el denominado G-Vectoring Control. Este avanzado control vectorial del par utiliza la información del motor, la transmisión y el chasis para optimizar la tracción en curva. También se han revisado los amortiguadores y la estabilizadora delantera, con el fin de ganar puntos en dinámica y en confort de marcha.

El equipamiento mejora con elementos como una frenada autónoma mejorada que ahora reconoce también a peatones, un lector de señales de tráfico o unos faros led adaptativos que evitan deslumbramientos.

La renovada gama del Mazda3 ya está disponible con tres niveles de acabado, Pulse, Style y Luxury. El abanico de precios oscila entre los 17.750 y los 25.265 euros en gasolina, y entre los 22.625 y los 28.765 euros en diésel. Por su parte, las variantes SportSedan tienen un incremento de 500 euros. El diésel de acceso llegará en febrero.