Conducimos el Hyundai Ioniq Eléctrico. ¿Eléctrico?
TERCERA VARIANTE DE LA GAMA

Conducimos el Hyundai Ioniq Eléctrico. ¿Eléctrico?

La segunda entrega del Hyundai Ioniq ya está aquí. La versión eléctrica destaca por su eficiencia, pero también por su tacto y comportamiento divertido, que nos ha hecho olvidar que conducimos un eléctrico.

Javier Montoya

Javier Montoya Twitter

28 de Enero 2018 15:40

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Hyundai es la única marca, hasta la fecha, que ha desarrollado un modelo con tres alternativas de propulsión eléctricas. El Ioniq se desdobla en una versión híbrida, una eléctrica y un híbrido enchufable. Y ahora, llega al mercado la segunda de estas alternativas, el eléctrico. Un modelo para el que la marca coreana ha tirado de toda la tecnología de la que dispone, que es mucha. Motor síncrono de imanes permantentes con batería de polímero de iones de litio (en lugar de las clásicas de níquel-hidruro, para mejorar la eficiencia de la carga), tres alternativas de sistemas de carga (para un enchufe doméstico en 12 horas, para un WallBox en 4 y media o para una toma de corriente continua de 100 kWh, en cuyo caso puede recargar el 80 por ciento de la batería en 23 minutos). Y además una cuidada construcción para adaptar sus peculiaridades como eléctrico a una conducción que ofrezca sensaciones al volante. Por ejemplo, la ubicación y el peso de las baterías, bajo los asientos traseros provocan un centro de gravedad bajo que mejora el comportamiento y aplomo del coche y evita, por ejemplo, tener que utilizar una suspensión trasera multilink.

Tres modos de condución

Porque en Hyundai han creado un modelo eficiente pero divertido de conducir. Por ejemplo, cuenta con tres modos de uso (Normal, Eco y Sport), con características que pueden configurarse, como la velocidad máxima o la capacidad de regeneración de la batería en frenadas. El empuje es instantáneo gracias a sus 265 Nm de par disponibles desde 0 -y si circulamos en modo Sport el par sube hasta 295 Nm-. Eso se traduce, por ejemplo, en una aceleracion de 0 a 100 km/h en modo Sport en 9,9 segundos, o 10,2 en modo normal. O en una maniobra de simulación de adelantamiento -de 80 a 120 km/h- en la que solo invierte 7,7 segundos.

Además de la respuesta, el Ioniq permite 'jugar con el cambio'. Porque Hyundai ha desarrollado un sistema con levas en el volante que permite cambiar la fuerza de retención del coche. Un sistema que tiene cuatro intensidades y que podemos seleccionar con solo dar a la leva. Esto significa que podemos utilizarlo para hacer la función de un cambio automático, reduciendo de marcha (aunque en realidad lo que hacemos es aumentar su capacidad de frenada). El coche, así, parece que reduce o sube de marchas, aunque en realidad se trata de un cambio de una sola velocidad. Pero al conductor le permite ajustar el comportamiento del coche a su gusto. La dirección, además, tiene mucho tacto -algo no muy habitual en modelos de este tipo- y una dureza perfecta para sentir lo que pasa bajo las ruedas.

Y además de sensaciones y prestaciones, la eficiencia se nota también. Por ejemplo, han homologado un 'consumo' de 11,5 kWh/100 km (equivalente a un consumo de gasolina de 1,2 l/100 km). Y no es un gasto de laboratorio, porque durante la presentación del Ioniq eléctrico, en un recorrido de 120 kilómetros por los alrededores de Madrid, y a buen ritmo, logramos un consumo medio de 14,8 kWh/100 km -es decir, como si hubiéramos gastado 1,6 l/100 km-. Lástima que los 280 kilómetros de autonomía, ahora que se empiezan a anunciar por encima de los 300-400, no redondeen el conjunto.

Garantía de 5 años sin límite de kilómetros

Remata la faena un aluvión de sistemas de ayuda: detección de ángulos muertos, aviso de cambio y de mantenimiento de carril, sistema de frenado de emergencia, control de crucero inteligente... Y, por supuesto, la guinda, la garantía de cinco años sin límite de kilómetros para el coche y de 8 años o 200.000 kilómetros para las baterías.

En nuestro recorrido de 120 kilómetros por carreteras muy variadas hemos descubierto un coche divertido de conducir con sensaciones de coche 'convencional'. Muy bien de suspensiones es cómodo pero con un toque tirando a duro. La dirección, como decimos ofrece mucha información y un tacto magnífico, y el poder 'jugar con el cambio' y adaptar el comportamiento a tu modo de circular añade atractivos.

La gama del Ioniq eléctrico ya está disponible en el mercado, en tres acabados y con precios que parten de 34.600 y llegan a los 39.600 en el caso de la versión más equipada. A estos precios se les puede descontar 1.400 euros por financiar con la marca coreana...

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