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martes, 18 junio 2024

BMW i3 REX 94 Ah. Placer más duradero

Los BMW i son vehículos sorprendentes. Lo es el i8, un deportivo de mecánica 'plug-in hybrid' con 362 CV, y lo es el i3, un utilitario polivalente de cuatro plazas y cuatro metros dotado de un motor eléctrico de 170 CV que le convierte 'casi' en deportivo. Y es que alcanzar 100 km/h en 7,3 segundos o recuperar de 80 a 120 km/h en 5,1 segundos no está al alcance de cualquier coche. Sorprende también por su ligera y rígida carrocería de fibra CFRP, por su interior que prescinde de plásticos y por el proceso de producción más ecológico del mundo: el cien por cien de la energía necesaria para su fabricación -que es un 50 por ciento de la habitual- procede de fuentes renovables, se emplea un 70 por ciento menos de agua, el 80 por ciento de su aluminio proviene del reciclaje…

Aumenta la autonomía un 50 por ciento

Pero, con ser bueno, era mejorable; y BMW le dota ahora de una batería de 33 kWh que aumenta en más del 50 por ciento la autonomía máxima homologada. Ahora son 312 kilómetros -300 con las llantas opcionales de 20 pulgadas-, equivalentes a unos 200 en condiciones adversas de uso: climatización y faros activados, meteorología adversa… Como el motor no cambia, las prestaciones son prácticamente idénticas a las del i3 60 Ah anterior -con batería de 22 kWh-, pues las diferencias se reducen a un software del motor reprogramado y a los 27 kilos extra de la batería: 260 en vez de 233.

Hablamos de un precio de 36.700 euros -sólo 1.200 más que el i3 precedente-, o de 41.200 si optamos por la versión REX (Range Extender) de autonomía extendida, también disponible con batería de 33 kWh y que suma un motor bicilíndrico y un depósito de 9 litros de gasolina para mover al i3 si se agota la batería. De ahí que el peso sea 120 kilos mayor, que la autonomía eléctrica caiga a 240 kilómetros -231 con llanta 20- o que pierda cierto 'punch' -de 0 a 100 km/h en 8,1 segundos y de 80 a 120 en 5,7-, pero no tanto como para restar disfrute, ayudado por un acelerador modulable ?acabaremos ?olvidando? el pedal de freno? y por un chasis ?made in BMW?: tracción trasera, suspensión y dirección precisas… Ecología libre de aburrimiento.

Motor16

BMW X4 M40i. El todocamino que sueña con circuitos

La familia M Performace sirve de puente entre los BMW 'normales' y los radicales BMW M, cuya oferta es ahora más extensa que nunca: M2 de 370 CV, M3 y M4 de 431 CV, M5 y M6 de 560 CV, X5 M y X6 M con 575 CV… Y en algunos casos, con varias carrocerías para elegir.

Pero los M Perfomance no se quedan tan atrás en deportividad, ya hablemos del 'básico' M140i -44.750 euros y 340 CV de potencia- o de un X5 M50d -104.250 euros-, con su diésel 3.0 'cuatriturbo' de 381 CV. Y en medio hallamos agradables sorpresas como este X4 M40i al que acabamos de echar el guante. No han sido muchos kilómetros, pero sí suficientes para ?hacernos muy amigos? y para ver quizás prescindible un hipotético X4 M.

Porque el X4 M40i equipa un seis cilindros 3.0 M Performance TwinPower Turbo que rinde 360 CV y, casi mejor aún, 47,4 mkg de par máximo entre 1.350 y 5.250 vueltas; que es tanto como decir que empuja siempre. Y aunque es un SUV -BMW prefiere el término SAC, de 'sports activity coupé'- de 4,67 metros y 1.915 kilos, corre que se las pela: 4,9 segundos para acelerar de 0 a 100 km/h. Porque los 360 CV se canalizan mediante la excelente caja automática Steptonic de 8 marchas -con levas- y una tracción total xDrive personalizada, que da prioridad al eje posterior para inyectar dinamismo al comportamiento -nos habría gustado rodar en circuito para buscar los límites sin temer por nuestro carné- y se beneficia del sistema Performance Control, que regula continuamente el reparto de par entre las dos ruedas traseras.

Como la postura al volante es muy buena, hay mucha potencia -sin sensación nunca de 'excesiva'- y el sonido es deportivo -su escape cuenta con reglaje inteligente de las mariposas-, el X4 M40i invita a avivar el ritmo cuando salimos de la ciudad.

El chasis responde, pues hay más caída en el eje delantero, el control de la amortiguación ha sido adaptado, la dirección deportiva variable tiene ajuste M Performance específico -usan Nürburgring para la puesta a punto- y los frenos son más potentes. De serie ya monta suficiente goma ?245/45 R19 delante y 275/40 R19 detrás?, pero BMW ofrece en opción unos Michelin Pilot Super Sport -245/40 R20 delante y 275/35 R20 detrás- que prometen aún más eficacia.