viernes, 30 septiembre 2022

550.000 dólares han pagado por el Toyota Supra de Fast & Furious

Ante tus ojos tienes el que se ha convertido en el Toyota Supra más caro de toda la historia, porque en la subasta que organizaron los expertos de Barrett-Jackson en Las Vegas alguien pagó la friolera de 550.000 dólares (460.000 euros) por él.

Pero como habrás podido comprobar, no se trata de un Toyota Supra 'del montón', sino un ejemplar inconfundible que habrás reconocido en cuestión de segundos. Y es que este Supra se convirtió en el protagonista junto al desaparecido Paul Walker de las películas 'Fast & Furius' de 2001 y '2 Fast 2 Furius' de 2003.

Con toda la documentación pertinente

A diferencia de otro Supra de idéntico aspecto y también utilizado como doble en dichos largometrajes que fue subastado en el año 2015 por 185.000 dólares (155.000 euros), esta unidad apuesta por el conocido corazón 2JZ-GTE de tres litros y seis cilindros en línea equipado con dos turbocompresores, porque aquel de 2015 usaba un motor atmosférico y botellas falsadas de óxido nitroso. Y aunque no tiene mejoras importantes, es capaz de superar los 320 CV de potencia, que desafortunadamente son enviados a sus ruedas traseras por medio de un cambio automático de cuatro velocidades. Y eso que en la productora se esforzaron por equiparlo con un pomo más convencional para que pareciera manual.

Lo que es totalmente original es el diseño exterior e interior de este Toyota Supra, el cual presenta una pintura proveniente del catálogo del Lamborghini Diablo. Se trata de un tono llamado Candy Orange que se adorna con gráficos 'Nuclear Gladiator' de Troy Lee Designs, además de con diferentes adhesivos de diversos patrocinadores. El kit de carrocería fue ideado por Bomex, además de que hay un alerón APR y llantas Racing Hart M5 de 19 pulgadas.

El interior está tal y como aparecía en las películas, incluyendo el volante de tres radios, los asientos de carreras tapizados en color azul, los medidores adicionales frente al acompañante y en el pilar A… Sin olvidar ese pomo 'de pega'.

Construido por Eddie Paul en The Shark Shop, California, tras el rodaje de las películas acabó en manos de un coleccionista quien recibió toda la documentación y un certificado de autenticidad para demostrar que en su casa no tiene aparcada una réplica de aquel inconfundible Supra.