El 26 de agosto de 2025 marca el fin de una era para Nissan y los aficionados al motor de todo el mundo. Tras casi dos décadas de producción, el Nissan GT-R R35 ha dicho adiós definitivamente a las líneas de montaje de la planta de Tochigi, situada a unos 100 kilómetros al norte de Tokio. Un total de aproximadamente 48.000 unidades ha visto la luz desde su lanzamiento en 2007, convirtiendo al modelo en uno de los deportivos más influyentes de la historia reciente.
La unidad número 48.000 y última en salir de producción corresponde a la versión Premium T-Spec, acabada en el emblemático color Midnight Purple que tan bien define el carácter único del Nissan GT-R. Este ejemplar final tiene como destino un cliente japonés, cerrando simbólicamente el círculo en el país que vio nacer a esta leyenda del asfalto.
Ivan Espinosa, Presidente y CEO de Nissan, ha querido despedir personalmente al modelo: “Después de 18 años extraordinarios, el R35 GT-R ha dejado una huella duradera en la historia del automóvil. Su legado es testimonio de la pasión de nuestro equipo y la lealtad de nuestros clientes en todo el mundo”.

Con el último Nissan GT-R nos deja un automóvil único
Más que sus predecesores (en producción desde 1969), el Nissan GT-R R35 fue concebido con un carácter multi-performance, buscando redefinir el concepto de Gran Turismo. Los ingenieros de Nissan lograron crear un vehículo capaz de ofrecer tanto confort y refinamiento para el uso diario y largos desplazamientos (como buen GT) como prestaciones de nivel mundial que honraran la ‘R’ de racing en su denominación.
A diferencia de otros modelos que reciben actualizaciones puntuales a mitad de ciclo, el GT-R evolucionó constantemente año tras año. Dependiendo de la variante, los ingenieros japoneses se centraban en liberar más potencia, aumentar el control, mejorar el confort o, en el caso del GT-R NISMO, alcanzar prestaciones extremas orientadas al circuito.
El alma mecánica del R35 reside en su motor VR38DETT, un V6 biturbo que ha sido ensamblado a mano por un equipo de apenas nueve maestros artesanos llamados Takumi en la planta de Yokohama. Estos especialistas han montado personalmente cada uno de los motores instalados en las 48.000 unidades producidas, inmortalizando sus nombres en una placa adherida a cada propulsor.
La evolución de potencia ha sido constante: desde los 353 kW (480 CV) del lanzamiento hasta los 419 kW (570 CV) a partir de 2017. Las versiones NISMO fueron aún más allá, adoptando turbocompresores de especificación GT3 y componentes de alta precisión que permitieron alcanzar 441 kW (600 CV) e incluso 530 kW (720 CV) en la exclusiva versión especial GT-R50, del cual se produjeron unas pocas y carísimas unidades con motivo del cincuentenario del modelo.

El Nissan GT-R deja un gran palmarés deportivo
El palmarés deportivo del Nissan GT-R R35 resulta apabullante. Entre sus logros más destacados figuran cinco campeonatos de clase GT500 y tres de GT300 en el Campeonato SUPER GT japonés, la victoria en la clase Pro-Am del Blancpain GT Series 2013, el triunfo en las 12 Horas de Bathurst de 2015 y cinco victorias en la serie japonesa de resistencia Super Taikyu.
Pero si hay un circuito que define la leyenda del Nissan GT-R, ese es sin duda Nürburgring Nordschleife. En 2007, un R35 de serie logró un tiempo de 7:38, uno de los registros más rápidos para un coche de producción pese a registrarse en condiciones ligeramente húmedas.
La evolución fue constante: 7:29 en 2008 con neumáticos estándar del mercado japonés, 7:26 un año después, 7:18 en octubre de 2012 y, finalmente, el récord absoluto del modelo en noviembre de 2013. Con Michael Krumm al volante de un Nissan GT-R NISMO especialmente preparado, se logró un estratosférico 7:08.679, marca que permanece como el mejor registro del R35 en el mítico trazado alemán.
El circuito de Tsukuba, mucho más cercano a casa, también fue testigo de la evolución del NISMO. En diciembre de 2019, con Tsugio Matsuda al volante, el GT-R NISMO 2020 estableció un nuevo récord de coches de producción con 59.361 segundos. No satisfechos, regresaron en enero de 2024 con el modelo actualizado para rebajar su propia marca hasta los 59.078 segundos.
Como colofón a su carrera de récords, en 2016 un R35 modificado entró en el Libro Guinness de los Récords por el drift más rápido de la historia: 304,96 km/h a 30 grados de ángulo en el Aeropuerto Internacional de Fujairah, Emiratos Árabes Unidos.

El futuro del GT-R: ¿Habrá un R36?
Pese al final del R35, Espinosa ha sido claro respecto al futuro de la denominación: “Para los muchos fanáticos del GT-R en todo el mundo, quiero decirles que esto no es un adiós al GT-R para siempre. Nuestro objetivo es que la denominación GT-R regrese algún día”.
Sin embargo, el directivo pide paciencia: “Entendemos que las expectativas son altas. La insignia GT-R no es algo que pueda aplicarse a cualquier vehículo; está reservada para algo verdaderamente especial, y el R35 ha dejado el listón muy alto. El GT-R evolucionará y resurgirá en el futuro”.
Con el último Nissan GT-R abandonando la línea de producción tras 18 años de servicio, Nissan se despide de uno de los deportivos más influyentes de las últimas décadas. Su legado, forjado tanto en las carreteras como en los circuitos más exigentes del mundo, permanecerá como testimonio de lo que significa la búsqueda de la perfección mecánica. Godzilla ha muerto, larga vida al GT-R.
Fotos del Nissan GT-R R35






