Jaguar ha vuelto. Después de un año prácticamente en silencio, con la producción detenida y un catálogo reducido a la nada, la marca británica presenta el Type 01, un coupé de cuatro puertas eléctrico de 5,20 metros que, según el canal Automoto, supone el primer paso de su renacimiento. No es un restyling ni una evolución: es la primera piedra de una estrategia que quiere sentar a Jaguar en la misma mesa que Bentley.
Un regreso que se cocinó durante un año entero
En su primera toma de contacto con el coche, Automoto insiste en el peso histórico del momento. El Type 01 se apoya sobre una plataforma dedicada desarrollada desde cero, algo poco frecuente en una casa que durante décadas recicló arquitecturas ajenas y que en los años 2000 firmó berlinas con ADN de Ford. El canal recuerda que Jaguar dejó de fabricar sus modelos antes de lanzar, en 2024, una campaña publicitaria que dividió a propios y extraños: nuevo logotipo, nueva imagen y un concepto que muchos leyeron más como ejercicio de estilo que como anticipo real de producción.
Según el vídeo, ese concepto no se quedó por el camino. Los equipos de ingeniería trabajaron entre tres y cuatro años para trasladar la pureza del prototipo a la cadena de montaje, y lo que Automoto ha podido ver en movimiento —todavía camuflado y en fase de preproducción— sería la prueba de que el esfuerzo ha dado resultado.
El diseño renuncia a las curvas y abraza la línea recta
Las proporciones siguen siendo reconocibles: capó largo, cola corta y llantas generosas, en la tradición del legendario Type E. Ahí acaba la nostalgia. Automoto describe un coche en el que las redondeces han desaparecido por completo. El frontal es casi cuadrado, los faros se integran en esa geometría y una línea recta recorre el perfil de extremo a extremo.
El remate trasero es, para el presentador, el mejor ángulo del coche: una sucesión de trazos horizontales que absorben los pilotos cuando están apagados. También llama la atención sobre soluciones menos habituales, como la ausencia de luneta posterior —vista ya en Polestar— y la cámara de retrovisión escondida en la aleta tipo tiburón. Ese dibujo tan anguloso no penaliza la aerodinámica: el modelo homologa un CX de 0,23 gracias a superficies activas en el frontal y a un alerón que se despliega en varias posiciones.
Jaguar buscaba un diseño fuerte y lo ha defendido hasta el final: la prioridad era conservar la pureza del concepto cuando el coche llegara a la calle.
— Automoto
Interior: tecnología y adiós a la madera clásica
Dentro, el canal describe dos pantallas, de 24 y 27 pulgadas, que asumen funciones esenciales como la climatización. Automoto pide aparcar la idea del interior Jaguar tradicional, aquel de cueros gruesos y maderas nobles, porque no responde a los gustos de 2026. Y avisa: en opulencia pura no está al nivel de un Bentley o de un Mercedes-Benz de gama alta. Lo que sí valora es el trabajo de materiales —pieles sintéticas de tacto agradable, moquetas gruesas, textiles en las contrapuertas donde antes había plástico— y una barra de sonido panorámica que cruza el salpicadero y alberga la pantalla de la cámara de retrovisión.
El diseño impone sacrificios. Solo hay dos plazas traseras, porque un túnel central atraviesa el habitáculo de delante atrás. Automoto lo interpreta como consecuencia lógica de haber priorizado la línea por encima de la practicidad.
1.030 CV, más de 700 km y dos coches en uno
Bajo la carrocería hay más de 1.000 CV —1.030 en concreto, según el vídeo—, una autonomía declarada por encima de los 700 km y un 0 a 100 km/h en torno a los tres segundos. La estructura está compuesta en un 73 por ciento de aluminio, siguiendo la tradición de la casa, y Jaguar asegura que es el modelo más rígido de su historia. El peso, eso sí, se queda en 2,7 toneladas.
En marcha, lo que más impresiona al canal es la dualidad de carácter. En modo Jaguar, equivalente al confort, la suspensión neumática convierte el coche en algo dócil y casi flotante. En modo dinámico, las cuatro ruedas directrices y esa misma suspensión contienen la masa en curvas rápidas sin que la carrocería se hunda. Automoto admite ruidos de aire en la unidad de preproducción, provocados por una ventanilla que no subía del todo, y aclara que no llegarán al coche de serie.
160.000 euros para mirar de tú a tú a Bentley
El precio previsto ronda los 160.000 euros. El canal lo sitúa ligeramente por encima de un Porsche Taycan GTS y casi 100.000 euros por debajo de un Bentley Flying Spur. Puede parecer una cifra alta para un Jaguar, y el propio vídeo lo reconoce, pero encaja con el giro estratégico: la marca queria salir del premium alemán y entrar en la liga del ultra lujo, aunque eso suponga renunciar a volumen.
El contexto acompaña esa lectura. Jaguar llega a este lanzamiento sin los modelos de combustión que sostenían sus ventas y con una reputación que en Europa se había desdibujado frente a las berlinas alemanas. El segmento de lujo eléctrico, además, se ha convertido en un terreno donde conviven el Taycan, el Mercedes EQS, el BMW i7 y propuestas americanas como el Lucid Air, todos ellos con precios que hace una década habrían sido impensables para una marca europea de gran serie. Competir ahí exige algo más que potencia: exige relato.
Qué significa este Type 01 para el comprador de lujo
La lectura editorial es clara. Jaguar no está lanzando un coche, está comprando un billete para una conversación distinta. Si el Type 01 funciona, la marca dejará de medirse con Audi y Volvo para hacerlo con Bentley y, de paso, con las versiones más caras de Porsche. Si no funciona, habrá quemado su última bala tras un parón de un año que ya dejó a la red comercial sin producto que vender. El vídeo de Automoto, en ese sentido, es una primera impresión y no un veredicto: la unidad probada era de preproducción, con camuflaje y defectos reconocidos por el propio canal, así que las sensaciones de conducción y de acabados merecen una segunda lectura cuando llegue el coche definitivo.
Lo que sí parece decidido es el rumbo estético. Jaguar ha renunciado a las curvas que la hicieron reconocible y ha apostado por la geometría pura, con un logotipo en cursiva que sustituye al felino saltando. Es una ruptura deliberada, casi una declaración de intenciones, y será el consumidor quien decida si era la dirección correcta.
Merece la pena ver el análisis completo, porque las impresiones de Automoto a bordo del coche aportan matices que ninguna ficha técnica recoge.
Puedes ver el análisis completo en el vídeo original de Automoto en YouTube.


