Que los camiones deben estar preparados para trabajar bajo todo tipo de condiciones es una obviedad. Y mucho más en los desarrollados para el sector de la defensa. Mercedes-Benz Trucks lo sabe y por eso somete a sus vehículos a los trabajos más penosos, como estas pruebas, a temperaturas gélidas, en Finlandia, en el Ártico. No en vano, la marca alemana fabricó su primer camión hace la friolera de 130 años.
El termómetro marca 20 grados bajo cero. La carretera no existe como tal: solo hielo compacto bajo una capa gruesa de nieve, un paisaje blanco y silencioso que se extiende hasta el horizonte finlandés, allá donde el Círculo Polar Ártico convierte cualquier jornada de trabajo en una expedición. Es aquí, en este entorno que pone a prueba hasta los materiales más robustos, donde Daimler Truck ha llevado a sus vehículos de defensa Mercedes-Benz Zetros durante las primeras semanas de 2026.
El escenario no era casual. Los ingenieros del equipo de Mercedes-Benz Special Trucks buscaban precisamente eso: las condiciones más exigentes que la naturaleza puede ofrecer, un laboratorio sin paredes, al aire libre -nunca mejor dicho- donde la temperatura, el hielo y la nieve actúan como árbitros implacables.

Los ensayos más exigentes del mundo
Durante varias semanas, los vehículos recorrieron tramos helados, soportaron arranques en frío a menos 40 grados Celsius en cámara climática controlada, y se enfrentaron a una batería de pruebas que abarcó desde la estabilidad dinámica hasta los sistemas de emisiones.
Entre los ensayos más exigentes figuró la evaluación del programa electrónico de estabilidad sobre superficies de nieve y hielo, un sistema pensado para intervenir en situaciones de deslizamiento y mantener la trayectoria del vehículo cuando la adherencia desaparece bajo las ruedas. Los técnicos también realizaron pruebas de frenado exhaustivas con distintas configuraciones de carga -vehículos vacíos y con carga completa- para simular los escenarios más extremos a los que un camión militar puede enfrentarse en latitudes septentrionales. El sistema de control de presión de neumáticos, capaz de ajustar la presión en marcha para ampliar la huella de contacto sobre la nieve, también pasó por el tamiz de las pruebas árticas.

Más allá de la mecánica visible, los ensayos penetraron en la arquitectura interna del vehículo. La mecatrónica, el software de a bordo, los sistemas de seguridad activa, el tratamiento de gases de escape, la optimización del motor y la transmisión, la climatización de la cabina y el funcionamiento del calefactor auxiliar a temperaturas extremas formaron parte del programa. También se evaluó el funcionamiento con queroseno, un combustible habitual en entornos militares donde el gasóleo convencional puede no estar disponible.
A prueba el Mercedes-Benz Zetros y otros modelos capaces de todo
Junto al Zetros, protagonista principal de la campaña, el equipo técnico aprovechó el escenario finlandés para validar otros modelos de la gama Mercedes-Benz: el Unimog, el Econic y el eArocs 400 completaron su propia secuencia de pruebas invernales en la misma región.

Los clientes del Zetros en su variante de defensa incluyen a Lituania, Canadá y Ucrania, países donde los inviernos imponen condiciones operativas similares a las reproducidas en Finlandia. Y sobre todo en lugares como Lituania y sobre todo Ucrania, donde deben dar respuesta inmediata a necesidades reales, no ensayos. El vehículo deberá funcionar en esos contextos sin margen para el fallo, en misiones donde la temperatura es una variable táctica.
El frío extremo del Ártico finlandés, lejos de ser un obstáculo, se convirtió durante semanas en el escenario de trabajo de un equipo de ingenieros que midió, registró y analizó cada respuesta del vehículo. El resultado obtenido por los vehículos de la marca alemana esas jornadas en la nieve quedará incorporado a los datos de desarrollo de una gama pensada para operar allí donde las condiciones no dan tregua.
Imágenes pruebas Mercedez-Benz Zetros en el Círculo Polar Ártico
Fotos: Mercedes-Benz


















