La multa por aparcar en una plaza de discapacitados es de 200 euros, aunque solo pares dos minutos con el motor en marcha. Da igual que sea la puerta del colegio, la del supermercado o la esquina de tu casa: el importe no cambia y el criterio tampoco.
Lo que casi nadie tiene claro es cuándo hay infracción de verdad, cómo se denuncia y por qué muchos avisos acaban en nada. Aquí no hay debate posible entre parar y aparcar: el artículo 94 del Reglamento General de Circulación sanciona las dos cosas por igual cuando la plaza está reservada a personas con movilidad reducida.
Parar o aparcar: la ley no hace diferencias
Es una infracción grave. Traducido a euros: 200 euros, que se quedan en 100 euros si aprovechas el pronto pago, es decir, si pagas dentro de los 20 días siguientes a la notificación de la denuncia. Ojo con ese detalle, porque el descuento cierra la puerta a alegar: si pagas, das la sanción por buena.
Lo que no hace es restarte puntos. Ocupar una plaza PMR —reservada a personas con movilidad reducida— sin derecho no figura en el catálogo de infracciones que detraen saldo del carnet según el Reglamento General de Conductores (RGC), así que tu crédito sigue intacto. El castigo va por otro lado: el coche puede acabar en el depósito, y recuperarlo cuesta grúa, estancia y una mañana entera de trámites.
Tampoco vale el argumento de que la plaza estaba vacía o de que había otras libres. La reserva no premia al primero que llega: existe porque hay conductores que necesitan ese espacio extra para bajarse del coche o para desplegar una silla de ruedas con seguridad. Sin tarjeta, esa plaza no es tuya ni treinta segundos.
Parar dos minutos cuenta igual que dejar el coche toda la tarde: la ley no mide el tiempo, mide si tienes derecho a ocupar esa plaza.
Cuándo deja de valer la tarjeta de movilidad reducida
La tarjeta de estacionamiento tiene dos condiciones obligatorias: debe estar visible en el parabrisas y su titular tiene que ir dentro del vehículo, ya sea conduciendo o como acompañante. Si falla cualquiera de las dos, la plaza está ocupada sin derecho y la multa es exactamente la misma.
Ahí entra el caso que más se repite: la tarjeta caducada, la de un familiar que no viaja en el coche o la que se presta entre vecinos. Todas se sancionan, y algunas con importes más altos. En ciudades como Pamplona el uso indebido del distintivo puede llegar a los 500 euros, según lo recogido en las ordenanzas municipales.
Paso a paso, cómo hacerlo
| Paso | Qué hacer | Detalle clave |
|---|---|---|
| 1 | Llamar a la Policía Local | Con el coche todavía en la plaza. En la mayoría de municipios atienden en el 092. |
| 2 | Reunir pruebas | Fotos con la matrícula completa, la señal vertical o el pictograma del suelo, el parabrisas sin tarjeta y algún elemento que sitúe la calle. Anota hora y dirección. |
| 3 | Si el coche ya se ha ido, denuncia voluntaria | En la comisaría de Policía Local, por sede electrónica o con la app municipal. Hay que identificarse y adjuntar las imágenes. |
Antes de nada, un aviso que evita problemas: no te encares con el conductor ni toques el coche. No aporta nada a la denuncia y puede convertir una discusión de aparcamiento en algo bastante peor. Un vídeo corto y sin cortes, grabado en un solo plano, vale más que cualquier reproche a gritos.
El caso de los aparcamientos de centros comerciales
Que la plaza esté en un centro comercial, en un supermercado o en el aparcamiento de un restaurante no cambia nada. Aunque el suelo sea privado, se considera una vía privada de uso público, y eso significa que la Policía Local puede entrar y sancionar exactamente igual que en la calle. Ya ha ocurrido en varios operativos municipales.
La DGT marca el marco general en el Reglamento, pero quien tramita y cobra la sanción es el ayuntamiento, a través de su Policía Local. De ahí que el procedimiento cambie de un municipio a otro, sobre todo cuando el coche ya se ha marchado.
Conviene asumir otra cosa: la denuncia de un particular no garantiza que llegue la multa. El trámite depende de la ordenanza de cada ayuntamiento —unos lo resuelven en comisaría, otros por sede electrónica o mediante una aplicación móvil—, así que lo práctico es consultar la web de tu consistorio antes de desplazarte.
Eso sí, un aviso rápido, con pruebas claras y sin montar un espectáculo, es la vía con más posibilidades de que el infractor pague y de que la plaza quede libre para quien de verdad la necesita.
Y si algún día eres tú quien lleva la tarjeta, recuerda las dos reglas de oro: visible en el parabrisas y titular a bordo. Son 200 euros de diferencia entre una parada rápida y una mañana perdida en el depósito de la grúa.
Ficha de la Multa
- A quién afecta: a cualquier conductor que ocupe una plaza PMR sin tarjeta, aunque solo pare un momento, y también a quien utiliza una tarjeta caducada o que pertenece a otra persona que no viaja en el vehículo.
- Cifras a tener en cuenta: 200 euros de multa, 100 euros con pronto pago en 20 días, sin retirada de puntos y con posibilidad de que la grúa retire el coche. Hasta 500 euros en ordenanzas como la de Pamplona.
- Consejo para evitarlo: si no tienes tarjeta, no ocupes la plaza ni un minuto; si la tienes, llévala visible y viaja en el coche. Ante una infracción, fotografía, anota la hora y llama a la Policía Local sin encararte.


