Volkswagen no quiere arriesgar con su modelo más icónico. El Golf, ese compacto que ha definido generaciones enteras y que se ha convertido en el equivalente al ‘nueveonce’ dentro del mundo de los compactos generalistas, está a punto de dar el salto definitivo a la era eléctrica, pero sin perder su esencia. Durante una reunión del comité de empresa el pasado 4 de marzo en Wolfsburg, el sindicato IG Metall mostró el primer avance oficial de la próxima generación: una silueta que confirma el nombre ID. Golf y que promete mantener el ADN clásico mientras abraza la propulsión cero emisiones con más fuerza que nunca.
Este teaser, aunque sea solo un contorno en sombra, habla por sí solo. El frontal adopta un diseño más cuadrado y robusto, evocando directamente al Golf III de los ‘90 y al legendario Corrado. Las aletas se marcan con fuerza, recordando al Golf VII, y el pilar C mantiene esa silueta inconfundible que ha sido sello de identidad desde la primera generación lanzada allá por el año 1974. En la zaga, la combinación de líneas de los Golf II y Golf VIII se corona con un prominente alerón que alarga visualmente el perfil y mejorará la aerodinámica.
Volkswagen no ‘matará’ inicialmente el Golf con motores de combustión

La estrategia de la compañía alemana es clara y conservadora. No busca reinventar la rueda cuando el Golf ya es sinónimo de éxito. La actual generación con motores de combustión no desaparecerá de golpe, sino que convivirá con el futuro ID. Golf como alternativa térmica durante un tiempo, ofreciendo soluciones de movilidad a quienes aún no estén listos para el salto al eléctrico puro y duro.
Aunque el teaser exterior es lo que ha robado titulares, las expectativas interiores apuntan a un habitáculo más intuitivo y “analógico” que en los últimos modelos de la familia ID. de la casa alemana. Se priorizarán los controles físicos para las funciones clave (adiós a los deslizadores táctiles que tanto se criticaron en el actual), veremos gráficos con una estética vintage en la instrumentación digital y materiales sostenibles en los asientos y en los revestimientos. Además, se promete mayor espacio interior y practicidad, aprovechando las ventajas de la propulsión eléctrica para optimizar el habitáculo sin sacrificar el maletero ni la habitabilidad trasera.
Un prometedor compacto eléctrico que nacerá desde la arquitectura SSP

El futuro Volkswagen ID. Golf será uno de los primeros modelos del gigante alemán en estrenar la Plataforma de Sistemas Escalables (SSP), la arquitectura de próxima generación desarrollada por Volkswagen en colaboración con Rivian. Esta base incorpora una arquitectura eléctrica de 800 voltios para ofrecer recargas ultrarrápidas, baterías con tecnología cell-to-pack (más eficientes y compactas) y un software más avanzado que promete actualizaciones over-the-air más fluidas, así como un rendimiento superior.
Se esperan configuraciones de propulsión trasera (motor único) y total (doble motor), con variantes de alto rendimiento que recuperarán las míticas siglas GTI y R, pero en versión eléctrica. La misma plataforma SSP servirá de base para otros modelos del grupo alemán, como los futuros ID. Roc, ID. Tiguan, ID. Touareg e incluso del próximo Skoda Octavia, lo que permitirá economías de escala y una gama coherente.
El electrizante Volkswagen ID. Golf debería llegar en 2028 y se fabricará en Wolfsburg

Volkswagen no ha dado una fecha exacta de lanzamiento, pero las informaciones convergen en un debut entre 2028 y 2029. Fuentes internas y medios especializados apuntan a 2028 como el año más probable para la presentación y las primeras entregas, aunque retrasos previos por costes de producción, demanda de vehículos eléctricos y desarrollo del software han movido fechas en el pasado. Lo que sí está confirmado es el cambio de producción: a partir de 2027, el Golf VIII con motorizaciones térmicas se fabricará en la planta de Puebla (México), liberando Wolfsburg para la llegada de este Volkswagen ID. Golf, aprovechando unas instalaciones que ya están en plena renovación para adaptarse a la era eléctrica de última generación.
El objetivo con la novena generación de este emblemático modelo es el de extender la longevidad del Volkswagen Golf durante la próxima década, manteniendo su estatus de best-seller mientras que la compañía alemana acelera hacia 2030 con una oferta cada vez más electrificada. El Volkswagen ID. Golf no será solo un nuevo modelo; sino que se convertirá en la prueba tangible de que la marca alemana puede evolucionar sin traicionar su legado. Y solo tienes que ver el giro dado entorno al Volkswagen ID. Polo para entenderlo.

