La movilidad en las ciudades españolas ha cambiado radicalmente en los últimos años. La llegada de nuevas normativas medioambientales, junto con la implantación de las ZBE, ha obligado a adaptarse a un sistema de clasificación que determina qué vehículos pueden circular y cuáles tienen restricciones. En ese contexto, el distintivo ambiental (V-25) se ha convertido en un elemento imprescindible.
La «etiqueta de la DGT», como la llaman muchos conductores, ha evolucionado hasta convertirse en una herramienta clave para regular el tráfico en ciudades con problemas de contaminación. La V-25 no solo identifica el nivel de emisiones de cada vehículo; también determina si puede acceder a determinadas zonas urbanas, aparcar en ciertas áreas o beneficiarse de ventajas fiscales y de circulación.
3¿Qué vehículos llevan etiqueta C y etiqueta B?
Un escalón por debajo está la etiqueta ‘C’, de color verde. Este distintivo lo llevan los coches de gasolina matriculados a partir de 2006 y los diésel más modernos, que cumplen las normativas europeas de emisiones más recientes. Aunque pueden circular en la mayoría de situaciones, en algunas ciudades empiezan a tener limitaciones en episodios de alta contaminación.
La etiqueta ‘B’, de color amarillo, identifica a los vehículos más antiguos que aún cumplen ciertos requisitos de emisiones. Son coches de gasolina matriculados desde 2001 y diésel desde 2006. Aunque todavía pueden circular por muchas zonas, cada vez más ciudades restringen su acceso a determinadas áreas, lo que convierte a la V-25 en un elemento clave para saber hasta dónde se puede llegar.

