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Nos tomaron por locos, pero la baliza V-16 de la DGT no le gusta a la Unión Europea

Todo el mundo pensó que se trataba de una broma. Incluso hubo presiones para que se retirara la noticia.

Cuando a finales del mes de diciembre del pasado año en Motor16 apareció la noticia de que la UE ponía en el punto de mira las balizas V-16 de la DGT, mucha gente abrió los ojos como platos. Se fijaron en la fecha y algunos llegaron a la conclusión de que se trataba de una inocentada en toda regla, mientras que otros incluso consideraron la noticia como ofensiva.

Sin embargo, ya es de dominio público que la Unión Europea está analizando con mucho detalle si lo que ha hecho el Gobierno de España es legal o si, por el contrario, se han saltado las normas comunitarias. La Comisión ha confirmado que España no notificó esta normativa antes de aprobarla. Esto, que puede parecer un simple despiste administrativo, en realidad es un problema que podría invalidar la obligación de llevar este aparato en el coche.

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Posible discriminación para los conductores españoles

baliza V-16 DGT
Fuente propia/IA

Uno de los puntos que más ampolla está levantando es el agravio comparativo. El Partido Popular Europeo ha argumentado que esta medida vulnera el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. La lógica es fácil de entender: si eres español, te obligan a pagar por un aparato que no existe en el resto de Europa. Esto se ve como una carga económica exclusiva para nosotros que no tiene justificación frente a otros ciudadanos de la Unión.

Al imponer este dispositivo solo en España, se está creando una normativa que dificulta que productos de otros países se vendan aquí, y viceversa. Esto va en contra del espíritu del mercado común, donde se supone que todos debemos jugar con las mismas reglas para que el comercio fluya sin problemas.

Por si fuera poco el lío legal, hay otro problema que te toca muy de cerca cuando vas a la tienda a comprar tu luz de emergencia. Como la norma se ha implantado con cierta prisa y mucha presión, el mercado se ha inundado de dispositivos que no cumplen con lo que prometen. Se han detectado muchísimas balizas que son un fraude. No tienen la intensidad de luz necesaria, la batería dura un suspiro o la conectividad con la DGT 3.0 no funciona.

La Unión Europea también sospecha de este descontrol. Al no haber habido una supervisión coordinada con los estándares europeos, han entrado en España miles de productos de baja calidad que no garantizan tu seguridad. Esto es peligroso porque confías en que, si tienes una avería de noche, ese aparato te va a salvar avisando a los demás. Si la baliza es ilegal o defectuosa, te quedas vendido en el arcén después de haber pagado por una seguridad que es mentira.