Todos tenemos en mente qué mantenimiento le tenemos que hacer a nuestro coche y qué elementos cambiar (aceite, neumáticos, frenos), pero hay otras cosas igual de importantes que pasan desapercibidas. Como el filtro de polen.
«Pensaba que era la alergia de siempre», reconoce Laura, que últimamente notaba el aire de su coche demasiado cargado, incluso con el climatizador encendido. Así que pensó en cambiar el filtro del coche y reconoce que no le costó más de media hora. Y los resultados fueron prácticamente inmediatos, con aire más limpio, menos problemas respiratorios y 50 euros que se ahorró en el taller.
3Por qué deberías cambiar el filtro del polen
«El aire ya olía raro y dejé de estornudar conduciendo«, señala Laura. Si lo cambias, notarás una mejora evidente en el sistema de climatización, que el aire fluye mejor, enfría o calienta antes y desaparece la sensación de que le cuesta funcionar.
Si lo cambias en el taller, te puede costar unos 50 euros, según el modelo y la mano de obra. En cambio, por tu cuenta solo tendrás que pagar el filtro. Según el modelo y lo complicado que sea acceder, te compensará más una opción u otra, aunque suele ser una tarea asumible para la gran mayoría.

