Si conduces un coche diésel y te toca pasar pronto la Inspección Técnica de Vehículos (ITV), tienes razones para echarte a temblar. Desde hace unos años, la prueba de emisiones es más meticulosa y exigente para los vehículos diésel, pero la buena noticia es que hay ‘trucos’ para pasarla a la primera.
Hay otros elementos más fáciles de controlar antes de pasar la ITV, como las luces, los frenos o los neumáticos. Sin embargo, la que provoca más suspensos es la de gases. Y no necesariamente nos referimos a vehículos antiguos, porque también hay coches bien mantenidos que fallan en la prueba de emisiones. Afecta a los gasolina y diésel, pero estos últimos son más susceptibles de un ‘suspenso’ por este motivo.
3Otros consejos para pasar la ITV con un coche diésel
Además de ese recorrido previo a pasar la ITV hay otros dos ‘trucos’ que puedes poner en práctica.
- Aditivos: son legales, baratos y funcionan si los añades con antelación y recorrer varios kilómetros para que limpien inyectores y estabilicen el ralentí.
- Exigir al alternador durante la ITV: enciende luces, climatización y cualquier elemento que consuma electricidad. Al aumentar la carga eléctrica, el motor trabaja más para mantener el régimen, así que eleva la temperatura del sistema de escape.







