Si conduces un coche diésel y te toca pasar pronto la Inspección Técnica de Vehículos (ITV), tienes razones para echarte a temblar. Desde hace unos años, la prueba de emisiones es más meticulosa y exigente para los vehículos diésel, pero la buena noticia es que hay ‘trucos’ para pasarla a la primera.
Hay otros elementos más fáciles de controlar antes de pasar la ITV, como las luces, los frenos o los neumáticos. Sin embargo, la que provoca más suspensos es la de gases. Y no necesariamente nos referimos a vehículos antiguos, porque también hay coches bien mantenidos que fallan en la prueba de emisiones. Afecta a los gasolina y diésel, pero estos últimos son más susceptibles de un ‘suspenso’ por este motivo.
2Este es el truco más recomendado antes de entrar a la línea de la ITV
Antes de pasar la ITV, sobre todo si tienes un vehículo diésel, deberías ‘despertar’ el motor. La manera de hacerlo es con un recorrido previo de entre 15 y 20 minutos a un régimen más alto de lo habitual.
Los mecánicos recomiendan circular en marchas cortas y mantener el motor alrededor de las 3.000 rpm, siempre que esté ya caliente y en un entorno seguro y controlado. Algo así como llevar el motor a un rango de funcionamiento que no suele ser normal en el día a día.
¿Y qué consigues con esto? Aumentar la temperatura de escape y el flujo de gases. Esto ayuda a quemar y a expulsar parte de la carbonilla acumulada para así limpiar parcialmente el sistema antes de pasar la ITV. Es útil, sobre todo, en coches con filtro de partículas, pero también en diésel más antiguos que se utilizan poco en carretera.
Eso sí, varias cosas a tener en cuenta. La primera es que no garantiza un aprobado, pero sí que reduce las probabilidades de dar una alta opacidad por este motivo. Eso sí, tampoco sirve con dar un par de acelerones en la puerta de la ITV o hacerlo solo cinco minutos. La clave está en un trayecto de entre 15 y 20 minutos a un régimen de vueltas alto.







