¿Cuántas veces has lavado el coche y poco después los cristales ya estaban sucios? Por la lluvia, el barro que levantan otros vehículos, el polvo que se acumula en cualquier rincón, por aparcar debajo de un árbol… La conclusión es que hagas lo que hagas, nunca están tan limpios como te gustaría.
Fernando es conductor de autobús desde hace más de 20 años y sabe bien que «los cristales sucios son un fastidio y también un riesgo». Hace unos años, un buen compañero le contó un truco que viene de Japón y que permite mantener los cristales limpios durante todo un año. En el país nipón, este tipo de productos son habituales en el detailing profesional y lo utilizan los profesionales, sobre todo en vehículos de alta gama.
«Un año limpio suena exagerado, así que no le hice mucho caso. Pero después entendí la técnica y cómo funciona», reconoce. Es algo así como un recubrimiento que actúa sobre el cristal y cambia la manera en la que el agua y la suciedad se comportan en la superficie. No evita que tengas que hacer una buena limpieza de vez en cuando, pero sí que hará que tengas que activar el agua y los limpiaparabrisas con menos frecuencia.
Este es el truco japonés para los cristales de tu coche

El producto en cuestión crea una capa hidrofóbica sobre los cristales del coche, así que repele el agua, la suciedad y hace que las gotitas de agua se deslicen fácilmente y que las partículas de polvo no se adhieran con tanta facilidad. «Con lluvia intensa, ves cómo el agua se comporta distinto. Como si el cristal estuviera inclinado, aunque no lo esté. Mejora la visibilidad y cansa menos la vista», explica.
A priori, puedes pensar que cualquier recubrimiento que encuentres en Amazon o en cualquier tienda de accesorios de coche va a hacer esta función. Pero si has probado alguno, sabrás que no siempre es así. Que funcione o no depende tanto del producto en sí como de la manera de aplicarlo.
En Japón y en el detailing profesional prestan atención a todas las fases del proceso, que va desde la preparación del cristal hasta la precisión posterior a la hora de extender el líquido por todo el cristal. Por eso, Fernando explica que algunos de la misma gama duran meses y otros casi un año, solo si se aplican de manera adecuada.
«Para todos los conductores, pero sobre todo para un conductor profesional, cada pequeño detalle cuenta. Y no por estética, sino porque ves mejor y reaccionas antes«, apunta. Eso sí, tampoco es infalible y de vez en cuando tendrás que eliminar esa capa de barro seco o los insectos que se pegan al cristal.
Cómo aplicarlo bien y qué errores no deberías cometer

El truco tiene su técnica, como todo. Estos son los pasos que recomienda Fernando:
- Prepara el cristal: debe estar completamente limpio y seco. «Si queda polvo, rayará o hará que el producto no se adhiera bien. La base es más importante que la cantidad que pongas después», recomienda.
- Aplica el producto: puedes utilizar un buen recubrimiento que encuentres en tu tienda de confianza. Agita el envase, aplica el líquido de manera uniforme y déjalo actuar durante unos minutos hasta que aparezca una capa blanca, casi traslúcida.
- Retíralo con un paño de microfibra limpio y seco: esto le devolverá nitidez al cristal.
Y ojo también con cometer errores. Fernando advierte que no debes utilizar nunca un trapo sucio, aplicarlo a pleno sol o intentar cubrir todo el cristal a la vez. «Si aplicas demasiado, solo acabas con manchas y rayas al frotar. La clave está en distribuirlo bien, esperar y limpiar con cuidado. Hazlo siempre a la sombra y procura que no haya viento que pueda arrastrar polvo», recomienda para cerrar.







