Triumph y Bajaj meten la Bonneville en el club de las 400 con 195 kilos y 28,6 CV sobre la mesa. La marca inglesa ya tenía la Speed 400 y la Scrambler 400 X; ahora apunta a otro sitio.
La Triumph Bonneville 400 es la tercera pata de la familia de 400 cc que la firma británica desarrolla junto a Bajaj, y no nace para competir con sus hermanas de plataforma. Su hueco es otro: la clásica de ruta, la de sillín corrido y postura erguida, la que se compra para devorar kilómetros a ritmo constante. Según la información publicada por el medio especializado Publimotos, el objetivo es plantar cara al dominio histórico de las clásicas de media cilindrada.
Las cifras se leen en dos segundos. Monocilíndrico de 398 cc, 28,6 CV y 31 Nm de par. Y 195 kilos en orden de marcha marcan todo su carácter.
Qué es exactamente la Triumph Bonneville 400
La estética no deja dudas: depósito en forma de lágrima con almohadillas laterales para las rodillas, guardabarros metálicos envolventes, cromados en el motor y dos escapes rectos tipo ‘peashooter’. Es la receta Bonneville de siempre aplicada a una cilindrada pequeña.
Asiento corrido de una sola pieza con las costuras a la vista, manillar ancho y ligeramente retrasado, y postura completamente erguida. Para quien viene de una naked deportiva, eso es casi un cambio de vida.
Una clásica de 400 cc no se elige con el cronómetro en la mano, sino con la cartera y con el calendario de vacaciones.
Debajo del depósito hay un monocilíndrico TR-Series de 398 cc, cuatro válvulas, doble árbol de levas y refrigeración líquida escondida tras un falso aleteado de aire. Disimular el radiador para que parezca un motor refrigerado por aire es el resumen exacto de esta moto: tecnología actual con estampa de otra época.
La puesta a punto apunta a lo mismo. 31 Nm con el grueso del par disponible desde las 3.000 vueltas, cambio de seis relaciones y embrague antirrebote —el slipper clutch evita que la rueda trasera dé tirones al reducir de golpe— que suaviza la maneta. Se puede rodar en marchas largas sin ir pendiente del cuentarrevoluciones. Ese es el plan.
Qué cambia frente a la Speed 400 y la Scrambler 400 X
Las tres comparten plataforma, pero no carácter. La Speed 400 es compacta, la Scrambler 400 X va por lo mixto y la Bonneville 400 se queda con el asfalto y el confort. La diferencia más visible es el peso: 195 kilos en orden de marcha la convierten en la más pesada de la familia, algo que Triumph justifica por la estabilidad frente al viento lateral y el aplomo en autopista.
Con 28,6 CV para 195 kilos, la relación peso/potencia se queda en 0,147 CV por kilo. No es una moto rápida, ni lo pretende: aguanta el ritmo de crucero legal sin sudar y sube de vueltas con suavidad. Eso sí, para el día a día urbano y para moverla en parado, los kilos se notan.

Análisis: por qué una clásica de 400 cc tiene sentido ahora
El segmento lleva años con un dueño claro. La Classic 350, la Hunter 350 y la Bullet 350 de Royal Enfield han construido ahí un fortín a base de precio ajustado y estética reconocible, y Royal Enfield no ha tenido rival europeo en ese terreno. Triumph la plantea ahora con dos argumentos que las indias no replican de un día para otro: refrigeración líquida, cambio de seis marchas y más potencia declarada.
El precedente ayuda a leer el movimiento. La Speed 400 y la Scrambler 400 X demostraron que la alianza con Bajaj permite fabricar en India con acabados que aguantan la comparación con la producción europea. La Bonneville 400 es el paso natural: coger esa plataforma y vestirla con el apellido más rentable del catálogo.
Falta la pregunta incómoda. Los datos publicados no detallan tarifa ni calendario de llegada a la red oficial española. El argumento de la Bonneville 400 en Europa es entrar en el linaje Bonneville que la marca mantiene vivo desde 1959 sin saltar a las versiones de 900 y 1.200 cc. Si esa cifra se coloca por encima de las Royal Enfield 350, la comparación se decide en en el concesionario; si aterriza cerca, el fortín tiene un problema serio.
Dos detalles para cerrar el análisis. A favor: 28,6 CV la dejan dentro del carnet A2 sin discusión, y eso multiplica su público en España. En contra: sus hermanas de plataforma son más ligeras y más baratas de mantener, y el comprador primerizo no notará la diferencia de porte hasta que se siente encima.
Ficha técnica de la Triumph Bonneville 400
- Motor monocilíndrico de 398 cc, cuatro válvulas y doble árbol de levas, con refrigeración líquida.
- 28,6 CV de potencia y 31 Nm de par motor, con el grueso del par desde las 3.000 rpm.
- 195 kilos en orden de marcha, la más pesada de la familia de 400 cc.
- ABS de doble canal y control de tracción desconectable de serie, con disco de freno en cada eje.
- Cambio de seis velocidades, embrague asistido y antirrebote, llantas de radios con neumáticos de labrado mixto.
Score Motor16
Nota: 8/10. Valoración preliminar sobre ficha técnica, sin prueba dinámica. Gana por concepto, acabados y coherencia de producto; pierde por peso y por no haber confirmado precio para España.
Tu Mecánico de Confianza
Antes de que te enamore la estampa, cinco comprobaciones que conviene tener claras.
- Cilindrada y carnet: 398 cc y 28,6 CV la sitúan dentro del A2, así que puedes llevarla con el A2 sin limitación y con el A sin ninguna restricción añadida.
- Peso en parado: 195 kilos obligan a maniobrar con cuidado en pendiente y en suelo húmedo. Si vas a tocar la suspensión para bajar altura, consulta con un profesional si no tienes experiencia.
- Cadena y refrigerante: tensión y engrase de la cadena cada 500 kilómetros, y nivel de refrigerante en frío cada pocos meses, aunque el motor disimule su naturaleza líquida.
- Neumáticos de labrado mixto: controla la presión cada semana; este dibujo acusa antes las caídas de presión y es lo que más cambia el tacto en curva.
- Equipamiento: si es tu primera clásica, presupuesta casco homologado, guantes y chaqueta con protecciones certificadas. El porte retro no exime de nada.

