El año 2026 no solo ha traído una ola de cambios en las normas de circulación, también ha supuesto una actualización inédita en las señales de tráfico que vemos cada día en nuestras carreteras y calles. Después de más de dos décadas con el mismo catálogo, la Dirección General de Tráfico (DGT) y el Gobierno aprobaron una renovación profunda de la señalización para adaptarla a la movilidad moderna, los nuevos medios de transporte y los retos de seguridad vial actuales.
Este cambio de señales no es un simple lavado de cara: responde a realidades del tráfico que ya forman parte de nuestra vida cotidiana, como la presencia de vehículos de movilidad personal, el aumento de tránsito en zonas urbanas y la necesidad de hacer la señalización más clara, inclusiva y eficiente para todos los usuarios de la vía. En 2026 los conductores deben familiarizarse con estas señales si quieren cumplir la normativa y evitar confusiones que puedan traducirse en sanciones o, peor aún, en percances.
4Cómo afectan estas señales a tu conducción diaria
Para el conductor medio, estas actualizaciones implican prestar atención no solo al clásico código de circulación, sino también a señales que no eran habituales hasta ahora. Por ejemplo, una señal que delimite una zona compartida entre bicicletas y patinetes puede requerir que reduzcas la velocidad, cedas prioridad o transites de forma más cauta, algo que no se contemplaba con la misma claridad en el catálogo anterior.
Asimismo, la presencia de nuevas señales relacionadas con la movilidad sostenible o que indiquen espacios destinados a transporte urbano o ecológico te obliga a adaptar tu forma de circular para cumplir con la normativa vigente. Ignorar estas señales puede acarrear no solo multas, sino también situaciones de riesgo para tu seguridad y la de otros usuarios.








