El Toyota Land Cruiser 300 Performance Hybrid marca un hito en la historia de uno de los todoterrenos más icónicos del planeta. Por primera vez en sus casi 75 años de trayectoria, el modelo japonés incorpora un sistema de propulsión híbrido serie-paralelo, aunque con un enfoque radicalmente distinto al de otros vehículos electrificados de la marca. Aquí no se busca la eficiencia a cualquier precio, sino combinar la legendaria capacidad todoterreno con una entrega de potencia demoledora.
El corazón de este Land Cruiser 300 híbrido es un sistema que asocia un motor V6 biturbo de 3,5 litros (el mismo que emplean los Hilux del Dakar y este mismo Land Cruiser 300 en versión no hibridada) con un motor eléctrico en una configuración híbrida paralela. El resultado: 457 CV (337 kW) y unos demoledores 790 Nm de par máximo, cifras que lo convierten en el Land Cruiser más potente jamás fabricado en serie. Para ponerlo en perspectiva, el par motor ha crecido un 20 % respecto a la mecánica diésel de 3,3 litros biturbo que equipa el modelo convencional.
La arquitectura técnica sitúa el motor-generador eléctrico entre el propulsor de combustión y la caja automática de 10 velocidades. Este elemento gestiona el arranque del motor, la conducción en modo eléctrico puro, la asistencia eléctrica durante la aceleración y la regeneración de energía.
La batería, de tecnología níquel-metal hidruro, trabaja en conjunción con el nuevo sistema de dirección eléctrica asistida, que mejora la precisión en todo tipo de firmes y permite minimizar el efecto “latigazo” en todoterreno, el cual se produce cuando las grandes ruedas son movidas bruscamente por un obstáculo y trasladan ese par de fuerzas al volante, pudiendo lastimar al conductor, especialmente si coloca los pulgares dentro del aro del volante.

Electrificación sin compromisos para el Land Cruiser híbrido
Una de las grandes dudas con cualquier vehículo híbrido destinado al uso todoterreno es si la electrificación afecta a sus capacidades campo a través. Toyota asegura que no hay compromiso alguno, y entendemos que es así, dado que su sistema híbrido no reemplaza componentes mecánicos como la transmisión a las ruedas traseras, sino que se suma a los componentes ya embarcados en la configuración convencional del vehículo, al igual que ocurre, por ejemplo, con las versiones PHEV de los Jeep Wrangler y Land Rover Defender.
Los tres aspectos que podrían comprometer las capacidades todoterreno (altura libre, vadeo y masa) se han solventado adecuadamente. De hecho, el Land Cruiser 300 Performance Hybrid mantiene intacta su capacidad de vadeo de 70 cm gracias a la impermeabilización de la carcasa de la batería y otros componentes eléctricos. Cabe recordar que Toyota acumula más de 20 años de hibridación en sus SUV, puesto que el Lexus RX 400h se puso a la venta en un lejano 2005.
A todo esto, la aceleración mejora de forma notable: la respuesta del acelerador es un 40 % más rápida que en la versión con motor diésel de 3,3 litros, gracias no sólo a la potencia extra sino a la disponibilidad inmediata de par. Además, el sistema permite circular en modo completamente eléctrico a velocidades inferiores a 30 km/h (no es un gran valor, pero menos es nada), con cambios automáticos e imperceptibles entre el motor eléctrico y el de combustión.
Toyota ha sometido este híbrido a pruebas extremas en entornos de todo el mundo para confirmar que sus aptitudes todoterreno y fiabilidad están a la altura de la leyenda que porta en el capó. El sistema Multi-Terrain Select adapta automáticamente la fuerza de frenado y tracción según las condiciones del terreno, mientras que el Crawl Control y el Multi-Terrain Monitor facilitan el avance sobre superficies irregulares. En carretera, el Downhill Assist Control, el monitor de ángulo muerto, los sensores de aparcamiento y el monitor de visión panorámica garantizan maniobras seguras y, de paso, permiten a su conductor interactuar con el vehículo.

Tres acabados y destino exclusivo
El nuevo Land Cruiser 300 Performance Hybrid se comercializa en tres niveles de equipamiento: VX, ZX y GR SPORT, todos con configuración de cinco plazas (efectivamente, la batería es incompatible con la tercera fila de asientos).
El acabado VX monta llantas de aleación de 18 pulgadas, portón trasero eléctrico, toma de corriente alterna de 1.500 W, faros LED secuenciales y doble pantalla de 12,3 pulgadas en el interior, una para la instrumentación digital y otra para el sistema multimedia con navegación y audio JBL premium de 14 altavoces. El confort está garantizado, con climatización de cuatro zonas con calefactor trasero adicional, volante calefactable y asientos delanteros de ajuste eléctrico.
La versión ZX añade un kit de carrocería aerodinámico, suspensión adaptativa variable, selector de cinco modos de conducción, head-up display, sensor de apertura automática del portón trasero sin manos y diferencial autoblocante trasero.
Por su parte, el GR SPORT incorpora elementos estéticos inspirados en los equipos TOYOTA GAZOO Racing, con paragolpes delantero y trasero exclusivos, arcos de rueda más musculosos, parrilla frontal con el clásico distintivo TOYOTA y llantas de 18 pulgadas con diseño específico off-road y logotipo GR. Mecánicamente, destaca por el sistema e-KDSS (electronic Kinetic Dynamic Suspension System), que desconecta automáticamente las barras estabilizadoras para aumentar el recorrido de las ruedas y mantener el contacto con el suelo en terrenos muy irregulares.

Una vez más y a falta de probarlo, sobre el papel volvemos a encontrar algo habitual en los Toyota Land Cruiser: las versiones más lujosas y “deportivas” son también las que cuentan con mayores recursos todoterreno, mientras que las versiones menos equipadas no pueden disponer, por ejemplo, de la suspensión e-KDSS o el autoblocante trasero, si bien sus usuarios serán los que realmente empleen el vehículo con más frecuencia fuera del asfalto.
Eso sí, este Land Cruiser 300 Performance Hybrid no llegará a España. Su comercialización arranca ya en enero de 2026 en mercados seleccionados de Europa del Este, donde las normativas de emisiones y las condiciones de uso justifican la presencia de un todoterreno de estas características. En nuestro país, Toyota apuesta por el Land Cruiser 250 como su todoterreno de referencia. Y que no falte, que algún día lo echaremos de menos.
Las claves del Land Cruiser 300 híbrido
- Primer Land Cruiser con propulsión híbrida en sus 75 años de historia
- Sistema V6 3,5 litros biturbo más motor eléctrico: 457 CV y 790 Nm
- Respuesta del acelerador un 40 % más rápida que el diésel 3,3 litros
- Capacidad de vadeo intacta (700 mm) gracias a la impermeabilización
- Tres acabados: VX, ZX y GR SPORT, todos con cinco plazas
- Comercialización desde enero de 2026 en Europa del Este, no en España
- Sistema e-KDSS en versión GR SPORT para máximo rendimiento todoterreno




























