Cuando se piensa en la inspección de una red ferroviaria moderna como la española, lo habitual es imaginar trenes especializados, cargados de sensores y tecnología, recorriendo los carriles a baja velocidad para detectar cualquier anomalía. Estos trenes auscultadores han sido durante décadas la herramienta principal para comprobar el estado de las vías del tren y prevenir fallos que puedan poner en riesgo la seguridad.
Sin embargo, en los últimos meses ADIF —el gestor de infraestructuras ferroviarias en España— ha decidido introducir un enfoque complementario que está dando mucho que hablar: el uso de vehículos todoterreno Toyota Hilux adaptados para circular directamente sobre los raíles. Esta alternativa no solo aporta versatilidad, sino que además resulta sensiblemente más rentable que emplear siempre los trenes auscultadores tradicionales.
2Qué tareas pueden realizar estos Hilux sobre los trenes
Aunque no sustituyen por completo a un tren auscultador —capaz de realizar mediciones ultrasónicas detalladas, geometría de vía u otros análisis profundo—, los Hilux adaptados son capaces de ejecutar una serie de tareas muy útiles para el mantenimiento preventivo.
Una de las funciones principales es la inspección visual de la vía: estado de los carriles, presencia de obstrucciones, deformaciones visibles o desperfectos superficiales que podrían desencadenar problemas mayores si no se corrigen. Además, permiten comprobar el estado de traviesas, balasto y otros elementos básicos de la infraestructura en movimiento, algo que de otro modo requeriría desplazamientos a pie o la movilización de trenes especializados.
En algunos casos, también se aprovechan estas unidades para transportar personal técnico y equipos de medición portátiles hasta puntos de difícil acceso. El Hilux actúa así como un enlace rápido entre la carretera y la inspección ferroviaria, mejorando la eficacia general del proceso de vigilancia de la red.








