Una de las tareas fundamentales de la Guardia Civil es asegurarse de que los ciudadanos están seguros, y cuando se trata de la carretera, deben vigilar que no haya incidentes. Por eso, ante un accidente de tráfico lo que buscan sobre todo es que la situación no empeore.
Imagina que vas conduciendo por la carretera cuando de repente ves un frenazo brusco unos metros más adelante y escuchas un ruido fuerte. Acaba de ocurrir un accidente justo delante de tus ojos. En ese momento, el instinto te dice que bajes del coche y corras a ayudar a los heridos. Sin embargo, hacer caso a ese primer impulso puede costarte la vida y empeorar la situación de los que ya están heridos.
Si quieres saber cómo salvar vidas de verdad sin poner en juego la tuya, tienes que entender por qué tu instinto te está mintiendo y qué es lo que de verdad recomiendan los expertos en seguridad vial.
4La Guardia Civil recuerda las consecuencias de mirar a otro lado
Los agentes recuerdan un detalle fundamental si te encuentras con un accidente. En España existe el delito de omisión del deber de socorro. Esto quiere decir que si ves un accidente y pasas de largo, estando en condiciones de ayudar, puedes tener problemas muy serios con la justicia.
No obstante, la clave de la ley está en una frase: «sin riesgo propio». La normativa no te pide que seas un superhéroe ni que te lances a las llamas. Lo que te pide, y lo que la Guardia Civil te recuerda con este mensaje, es que actúes con cabeza. Tu obligación es detenerte de forma segura, proteger la zona para que no pase nada más, avisar a los servicios de emergencia y, en la medida de tus posibilidades y conocimientos, ayudar a los heridos sin causarles más daño.
La próxima vez que seas testigo de un accidente, frena, respira, ponte el chaleco, asegura la zona y llama al 112. Solo haciendo las cosas en ese orden estarás ayudando a salvar vidas.








