Una de las tareas fundamentales de la Guardia Civil es asegurarse de que los ciudadanos están seguros, y cuando se trata de la carretera, deben vigilar que no haya incidentes. Por eso, ante un accidente de tráfico lo que buscan sobre todo es que la situación no empeore.
Imagina que vas conduciendo por la carretera cuando de repente ves un frenazo brusco unos metros más adelante y escuchas un ruido fuerte. Acaba de ocurrir un accidente justo delante de tus ojos. En ese momento, el instinto te dice que bajes del coche y corras a ayudar a los heridos. Sin embargo, hacer caso a ese primer impulso puede costarte la vida y empeorar la situación de los que ya están heridos.
Si quieres saber cómo salvar vidas de verdad sin poner en juego la tuya, tienes que entender por qué tu instinto te está mintiendo y qué es lo que de verdad recomiendan los expertos en seguridad vial.
3Lo que no debes hacer nunca después de avisar al 112
Cuando llames a emergencias, puede que tengas que ser los ojos de los médicos y los agentes de la Guardia Civil antes de que lleguen. Por eso, tienes que ser preciso. No basta solo con decir que ha habido un golpe. Tienes que indicar el lugar exacto, el número de heridos y si están atrapados o inconscientes.
Y aquí llegamos a la parte más delicada: prestar socorro. La Guardia Civil y los expertos médicos coinciden en que, salvo que haya un riesgo inminente de incendio o explosión, nunca debes mover a un herido. Mucha gente intenta sacar a los conductores del coche o quitarle el casco a un motorista pensando que les ayudan a respirar mejor, y lo que pueden estar provocando es una lesión medular irreversible.
Tu labor, en la mayoría de los casos, debe limitarse a acompañar, tranquilizar a las víctimas y taparlas para que no pierdan calor corporal hasta que lleguen los profesionales. A veces, dar la mano y decir que la ayuda viene en camino es la mejor medicina que puedes ofrecer.








