Llenar el depósito es más caro cada día que pasa, y no parece que la situación se vaya a revertir a corto plazo. De hecho, el precio del diésel ha subido un 26,5% en lo que llevamos de marco y la gasolina un 14,17%, según fuentes del sector.
Así que cualquier alternativa posible merece que la tengamos en cuenta. Es lo que explica Borja, que trabaja desde hace años como taxista y lleva otros cuantos utilizando autogás. «Menos mal que no cambié mi taxi por uno gasolina o diésel, porque lo sigo llenando con 35 euros hasta arriba«, explica. No es tan habitual, pero quizá te conviene tener en cuenta esta posibilidad.
«Con lo que me ahorro al mes, no vuelvo a la gasolina ni al diésel»

Borja pasa toda su jornada laboral al volante y, como cualquier otro profesional del transporte, su principal gasto es en combustible. Por eso, hace unos años decidió probar un coche adaptado a GLP (gas licuado de petróleo). «Al principio dudé bastante, pensaba que iba a perder autonomía o que sería más incómodo repostar«, señala.
Ahora, varios años después, reconoce que «el cambio fue mínimo». «Reposto casi igual que antes y pagando bastante menos», añade. El precio del diésel y de la gasolina se ha disparado en las últimas semanas y es mucho más susceptible a los cambios que se produzcan en el mercado.
«Haciendo número al mes, se nota mucho. No es solo lo que ahorras en cada repostaje, es el acumulado«, explica. Eso sí, en su caso este combustible tiene mucho sentido porque recorre muchos kilómetros al día, y no es lo mismo que utilizar el coche de manera puntual. Para un taxista o cualquier otro profesional del transporte, cualquier diferencia en el precio del combustible tiene un impacto directo.
También hay que tener en cuenta que no todos los vehículos pueden funcionar con GLP sin adaptación, así que lógicamente también influye en la decisión final.
Autogás vs. gasolina y diésel: ¿por qué cuesta la mitad?

El autogás no es ningún combustible nuevo, pero sí que ha ganado mucho protagonismo en los últimos años. Es una mezcla de propano y butano que funciona como alternativa a la gasolina y al diésel, y su principal ventaja a corto plazo es el precio.
Según los datos del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO), el litro de GLP se sitúa de media en 0,94 euros. En algunos momentos puede bajar hasta 0,61 euros y en otros superar ligeramente el euro, pero en general se mantiene muy por debajo de los combustibles tradicionales, que rondan los 2 euros por litro en el contexto actual.
Parte de esta diferencia la explica su fiscalidad, porque el autogás cuenta con impuestos más bajos, lo que permite un ahorro de hasta el 40% en combustible. En el día a día, eso se traduce en repostajes mucho más baratos sin que cambie demasiado la manera de usar el coche.
Por otro lado, también hay un factor ambiental importante. Aunque sigue siendo un combustible fósil, las emisiones son mucho más bajas que las del diésel y la gasolina. El GLP reduce las emisiones de CO2 alrededor de un 20% y disminuye de manera notable las partículas y óxidos de nitrógeno. Ojo, no es que sea una solución definitiva al problema que hay con las emisiones, pero sí que es una opción intermedia en la transición energética.
También reduce las emisiones sonoras hasta un 50% con respecto a modelos equivalentes de gasolina o diésel. Así que también es un aspecto muy a tener en cuenta para un taxista que se pasa toda la jornada circulando por la ciudad.

