El futuro del sector de la automoción no solo se juega en los concesionarios ni en las fábricas. Hay otro actor clave que, aunque a veces pase desapercibido, será uno de los grandes beneficiados de los cambios que se avecinan: el taller. La evolución del parque móvil, el encarecimiento de los recambios y la lenta llegada del coche eléctrico dibujan un escenario en el que el negocio de la reparación tendrá más trabajo que nunca.
Jorge, economista especializado en movilidad y mercados industriales, lo tiene claro: los talleres están de celebración. Los datos apuntan a que su facturación seguirá creciendo durante los próximos años, aunque ello no implique que será fácil ganar dinero. El volumen aumentará, pero también lo harán los costes, la complejidad técnica y la necesidad de personal cualificado.
2El envejecimiento del parque dispara las reparaciones
Otro elemento clave es la edad de los vehículos. España es uno de los países europeos con el parque móvil más envejecido. En la actualidad, casi la mitad de los coches supera los 15 años de antigüedad, una cifra muy elevada que obliga a pasar más veces por el taller para mantener el vehículo en condiciones.
Para Jorge, el dato es fundamental para entender el futuro del sector. «Un coche viejo necesita más mantenimiento, más piezas y más horas de mano de obra. Eso significa más ingresos para el taller, aunque también mayor presión para ofrecer tarifas competitivas», explica. El alto precio de los coches nuevos está alargando la vida útil de los vehículos y generando más actividad en la posventa.

