El futuro del sector de la automoción no solo se juega en los concesionarios ni en las fábricas. Hay otro actor clave que, aunque a veces pase desapercibido, será uno de los grandes beneficiados de los cambios que se avecinan: el taller. La evolución del parque móvil, el encarecimiento de los recambios y la lenta llegada del coche eléctrico dibujan un escenario en el que el negocio de la reparación tendrá más trabajo que nunca.
Jorge, economista especializado en movilidad y mercados industriales, lo tiene claro: los talleres están de celebración. Los datos apuntan a que su facturación seguirá creciendo durante los próximos años, aunque ello no implique que será fácil ganar dinero. El volumen aumentará, pero también lo harán los costes, la complejidad técnica y la necesidad de personal cualificado.
1Más coches, más trabajo para el taller
Un factor que explica el optimismo del sector es el aumento constante del número de vehículos en circulación. Hoy en día, en España hay alrededor de 30 millones de turismos y vehículos comerciales, pero las previsiones indican que la cifra seguirá subiendo. Si se mantiene la tendencia actual, en poco más de una década rozará los 36 millones de unidades.
Ese crecimiento tiene un efecto directo sobre el negocio del taller. Más coches implican más revisiones, más averías y más operaciones de mantenimiento. Según estudios del sector, el número de reparaciones anuales aumentará en varios millones antes de 2035, lo que garantiza un volumen de trabajo constante a los talleres, incluso en un escenario de cambios tecnológicos.

