Hace apenas una década, la idea de ver a Honda y Sony compartiendo un mismo proyecto habría parecido improbable, incluso excéntrica. Hoy, esa colaboración es una realidad tangible con nombre propio: Afeela 1. El primer vehículo eléctrico desarrollado por Sony Honda Mobility no solo busca competir en el segmento premium por prestaciones o autonomía, sino por algo más ambicioso: transformar el coche en una plataforma tecnológica y emocional, tan cercana al mundo del entretenimiento como al de la movilidad.
Programado para llegar a las carreteras el próximo año, el Afeela 1 se presenta como un escaparate rodante de lo que ocurre cuando la ingeniería automotriz tradicional se fusiona con la lógica del software y la electrónica de consumo. Con un precio de entrada de 89.900 dólares (76.360 euros) —y una versión de lanzamiento que asciende a 102.900 (87.404 euros)—, no pretende ser un coche para todos, sino una declaración de intenciones dirigida a un comprador dispuesto a pagar por una experiencia distinta.

Eléctrico premium
Desde el punto de vista técnico, el Afeela 1 cumple con lo que se espera de un eléctrico moderno de alto nivel. Su batería de 91 kWh alimenta un sistema de tracción total con dos motores eléctricos que desarrollan hasta 483 CV. Sobre el papel, las cifras lo colocan en una liga competitiva dentro del segmento premium, aunque Sony y Honda parecen menos interesados en venderlo como un deportivo puro que como un objeto tecnológico sofisticado.
Donde realmente se manifiesta el ADN de Sony es en el interior. El habitáculo del Afeela 1 ha sido concebido como un espacio digital, dominado por pantallas y servicios conectados. La gran novedad —y el elemento que más titulares ha generado— es la integración nativa de PS Remote Play. Por primera vez, un coche permite reproducir juegos de PlayStation de forma remota desde una PS5 o PS4 directamente en la pantalla central o en las pantallas traseras de los asientos delanteros.
Disfrutar de PlayStation como en casa
No se trata de un simple guiño de marketing. Los ocupantes pueden jugar utilizando un mando de PlayStation o la propia interfaz táctil, siempre que dispongan de una conexión a internet adecuada. Sony Honda recomienda una velocidad estable de al menos 15 Mbps para garantizar una experiencia fluida. En otras palabras, el Afeela 1 convierte los tiempos de espera —cargas, pausas o desplazamientos como pasajero— en sesiones de juego.

Para Izumi Kawanishi, presidente y director de operaciones de Sony Honda Mobility, esta función resume la filosofía del proyecto. «La introducción de PS Remote Play encarna la visión de AFEELA sobre la movilidad: transformar el espacio de viaje en uno cautivador y emotivo», afirmó. El coche deja de ser solo un medio para llegar a un destino y se convierte en un lugar donde ocurren cosas.
Este enfoque, sin embargo, también plantea preguntas. ¿Hasta qué punto el entretenimiento redefine el valor de un automóvil? ¿Es el Afeela 1 un coche con funciones de consola o una consola que sabe conducir? Sony y Honda parecen cómodos con esa ambigüedad, conscientes de que el futuro del automóvil pasa cada vez más por el software y los servicios.
Matrícula digital para el Afeela 1
El carácter digital del Afeela 1 no se limita al interior. Será uno de los primeros modelos vendidos con matrícula digital instalada directamente desde el concesionario, suministrada por la empresa Reviver. Un detalle aparentemente menor que refuerza la idea de que incluso los elementos más tradicionales del coche forman parte ahora de un ecosistema definido por software.

No todo ha sido un camino fácil para este proyecto. Antes incluso de su lanzamiento comercial, Sony Honda Mobility ha reconocido pérdidas significativas durante la fase de desarrollo, una señal del alto coste que implica entrar en un sector tan competitivo. Aun así, la compañía parece dispuesta a asumir el riesgo para posicionarse en un nicho donde la diferenciación tecnológica pesa tanto como la ingeniería.
Las ventas del Afeela 1 comenzarán inicialmente en California (en agosto arrancó su producción), con una expansión posterior al resto de Estados Unidos aún sin calendario definido. Más allá de cifras y fechas, el Afeela 1 representa algo más profundo: un experimento sobre qué puede ser un coche en la era digital. Para algunos será excesivo; para otros, el primer paso hacia un futuro donde conducir y jugar ya no son mundos separados.








