Circular por una carretera en mal estado no solo es incómodo, también puede salir caro. Un golpe seco, un volantazo instintivo y, segundos después, la certeza de que algo va mal. El neumático ha reventado tras caer en un socavón que no estaba señalizado. Para muchos conductores, ahí termina la historia: resignación, llamada a la grúa y factura del taller. Pero no siempre debería ser así.
En España, existe la posibilidad de reclamar los daños sufridos por el vehículo cuando el origen está en el mal estado de la vía. Lo explica María, abogada especializada en responsabilidad patrimonial: «Muchos conductores no reclaman por desconocimiento, cuando en realidad la ley les ampara si pueden demostrar que el socavón ha sido la causa directa del daño».
6¿Por qué muchos no reclaman? ¿Qué está cambiando?
Los principales frenos siguen siendo el desconocimiento y la sensación de que «no sirve de nada». Sin embargo, son cada vez más los conductores que se animan a reclamar. Las redes sociales y los medios especializados han visibilizado estos casos y han demostrado que no son situaciones aisladas.
«Un socavón no es solo un bache molesto: es un riesgo para la seguridad vial», concluye María. Reclamar no solo permite recuperar el dinero gastado en reparaciones, sino que también obliga a las administraciones a mantener las carreteras en mejor estado. Y eso, a largo plazo, beneficia a todos los conductores.








