Circular por una carretera en mal estado no solo es incómodo, también puede salir caro. Un golpe seco, un volantazo instintivo y, segundos después, la certeza de que algo va mal. El neumático ha reventado tras caer en un socavón que no estaba señalizado. Para muchos conductores, ahí termina la historia: resignación, llamada a la grúa y factura del taller. Pero no siempre debería ser así.
En España, existe la posibilidad de reclamar los daños sufridos por el vehículo cuando el origen está en el mal estado de la vía. Lo explica María, abogada especializada en responsabilidad patrimonial: «Muchos conductores no reclaman por desconocimiento, cuando en realidad la ley les ampara si pueden demostrar que el socavón ha sido la causa directa del daño».
5¿Qué hacer si rechazan tu demanda?
No todas las reclamaciones son aceptadas a la primera. En algunas ocasiones, la Administración alega que el socavón apareció de forma imprevisible o que el conductor no circulaba con la debida precaución. Sin embargo, ante una resolución negativa, aún quedan opciones.
Se puede presentar un recurso administrativo y, si este también es desestimado, acudir a la vía judicial contencioso-administrativa. «No siempre compensa llegar tan lejos», reconoce María, «pero cuando los daños son elevados, puede merecer la pena«. En muchos casos, solo con insistir y aportar más pruebas, la Administración acaba reconociendo su responsabilidad por el socavón.








