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Roberto (39), médico: «Si tienes alguno de estos síntomas al volante, deberías parar de inmediato»

Conducir bajo ciertas señales críticas pueden llevar a sufrir accidentes. Evitarlo es más fácil de lo que parece.

Cuando te pones al mando de un coche, a veces olvidas que llevas cientos de kilos avanzando a gran velocidad. Por eso, cualquier pequeño fallo en los reflejos puede tener consecuencias fatales. Y hay síntomas que indican que deberías parar.

Roberto trabaja en un hospital y sabe de lo que habla, porque ve las consecuencias de los despistes en carretera casi a diario. Él es rotundo al respecto y nos explica que hay una serie de peligros que no avisan, simplemente aparecen y te anulan.

Los peligros de conducir con estos síntomas

sintomas de cansancio al volante
Fuente propia/IA

Conducir cansado no es muy diferente a conducir después de haber bebido alcohol. Tus sentidos se adormecen y tu percepción de la realidad se altera por completo. Según los datos que maneja la DGT, hasta el 25% de los accidentes de tráfico con víctimas están relacionados con la somnolencia y la fatiga. Es decir, que uno de cada cuatro accidentes graves podría haberse evitado si el conductor hubiera decidido parar a descansar un rato.

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El riesgo es todavía más evidente en vías secundarias. En este tipo de carreteras, que suelen ser más monótonas o peligrosas por sus curvas y falta de iluminación, uno de cada cinco siniestros con víctimas tiene síntomas de cansancio como factor principal. 

El perfil del accidentado por fatiga es muy variado, pero destaca que los jóvenes suelen ser los que más confían en su resistencia física, un error que se paga muy caro. No importa lo bueno que seas conduciendo ni los años de experiencia que tengas, porque el sueño no entiende de habilidades al volante.

El síntoma más peligroso que puedes sufrir

aueño al volante
Fuente: Agencias

Si alguna vez, tras un largo rato conduciendo, no recuerdas haber pasado por los últimos dos kilómetros, es uno de los síntomas más peligrosos. Sin embargo, lo más grave es el fenómeno conocido como microsueño. Se trata de periodos de apenas unos segundos en los que te quedas dormido sin darte cuenta. Tu cerebro desconecta aunque mantengas los ojos abiertos. En esos tres o cuatro segundos, a cien kilómetros por hora, recorres una distancia enorme sin tener ningún control sobre el vehículo.

El microsueño es el síntoma más crítico de fatiga y exige que te detengas de forma inmediata. No vale con bajar la ventanilla para que te dé el aire ni con subir el volumen de la radio. Si tu cuerpo llega a ese punto, es porque ya no puede más. Roberto insiste en que, cuando aparece, ya vas tarde. Lo ideal es detectar las señales previas que te envía tu organismo antes de llegar a ese extremo de desconexión. Aprender a escucharte a ti mismo mientras conduces es una herramienta de seguridad tan importante como el propio cinturón o el airbag.

Cómo identificar que tus ojos y tu cuerpo te están pidiendo un descanso

parar a descansar
Fuente: Agencias

Antes de que el sueño te venza por completo, tu cuerpo te envía mensajes claros. El parpadeo excesivo es uno de los primeros síntomas en aparecer. Sientes los ojos pesados, como si tuvieran arena dentro, y te cuesta mantener la vista fija en la carretera. Esto es peligroso porque reduce tu capacidad para detectar obstáculos o señales a tiempo. Si notas que parpadeas más de lo normal para intentar enfocar, es que tu nivel de fatiga ya es muy elevado.

Otro síntoma curioso pero muy real es la sequedad en la boca. El cansancio prolongado, sumado muchas veces a una falta de hidratación adecuada durante el viaje, provoca que sientas la boca pastosa o seca. Además, tu coordinación empieza a fallar. Notarás que tus brazos y tus manos responden de forma más lenta a las órdenes de tu cerebro. Los movimientos que haces con el volante se vuelven imprecisos y te cuesta más mantener el coche centrado en el carril. Es una pérdida progresiva de control que pone en riesgo tu vida y la de los demás.

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Incluso tu respiración cambia cuando estás agotado. Tu cuerpo tiene que hacer un esfuerzo extra para mantenerse despierto, y eso hace que la respiración sea menos eficiente. Al entrar menos oxígeno en tu sistema, la somnolencia se acentúa todavía más, creando un círculo vicioso muy peligroso. Pero quizás lo más sorprendente es cómo el cansancio afecta a tu humor. Roberto explica que la irritabilidad o la ansiedad son síntomas de agotamiento. Si de repente te sientes impaciente, nervioso o incluso agresivo con otros conductores por cosas insignificantes, lo más probable es que necesites parar a dormir.

Conducir es una actividad que requiere el cien por cien de tus capacidades. No permitas que el cansancio tome las decisiones por ti. Si notas que tu concentración baja, que te distraes con cualquier cosa o que tu entorno se vuelve borroso, para de inmediato. En la carretera no hay segundas oportunidades cuando el sueño gana la partida.

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