La polémica vuelve a rodear a la Guardia Civil tras las críticas surgidas por la llegada de nuevos SUV destinados al SEPRONA. Lo que debía ser una renovación de la flota para mejorar el trabajo en entornos rurales se ha convertido en foco de malestar entre los agentes, que consideran que los vehículos no cumplen con las exigencias del servicio. Las quejas se han hecho públicas a través de asociaciones profesionales y redes sociales, donde se ha difundido un duro mensaje que ha generado gran revuelo.
Mediante un vídeo y diversos comentarios en redes, miembros del SEPRONA critican abiertamente los coches designados, cuestionando su capacidad para moverse fuera del asfalto. La protesta ha alcanzado tal nivel que incluso ha dejado frases irónicas dirigidas a los responsables de la decisión y que reflejan el enfado de la Guardia Civil por una elección que, según denuncian, compromete la operatividad en el campo.
4La renovación de la flota genera más dudas que soluciones
Otro punto que ha generado enfado dentro de la Guardia Civil es que los vehículos se han adquirido dentro de programas de renovación financiados con fondos públicos destinados a modernizar la flota. La operación busca mejorar la eficiencia y reducir emisiones. Sin embargo, según consideran los agentes, el objetivo prioritario debería ser la funcionalidad en el trabajo diario.
Algunos representantes han señalado que elegir un SUV híbrido como el Kuga puede ser adecuado para patrullas en carretera o zonas urbanas, pero no para unidades de la Guardia Civil que pasan gran parte de su jornada en caminos de tierra. De ahí que las críticas hayan sido tan contundentes, llegando a cuestionar la utilidad real de los coches y la lógica de la decisión.


