La polémica vuelve a rodear a la Guardia Civil tras las críticas surgidas por la llegada de nuevos SUV destinados al SEPRONA. Lo que debía ser una renovación de la flota para mejorar el trabajo en entornos rurales se ha convertido en foco de malestar entre los agentes, que consideran que los vehículos no cumplen con las exigencias del servicio. Las quejas se han hecho públicas a través de asociaciones profesionales y redes sociales, donde se ha difundido un duro mensaje que ha generado gran revuelo.
Mediante un vídeo y diversos comentarios en redes, miembros del SEPRONA critican abiertamente los coches designados, cuestionando su capacidad para moverse fuera del asfalto. La protesta ha alcanzado tal nivel que incluso ha dejado frases irónicas dirigidas a los responsables de la decisión y que reflejan el enfado de la Guardia Civil por una elección que, según denuncian, compromete la operatividad en el campo.
3La Guardia Civil exige vehículos preparados para el campo
El SEPRONA es una unidad muy particular dentro de la Guardia Civil. Su misión principal es la protección del medioambiente, la fauna y los recursos naturales. Ello implica patrullar por zonas rurales, parques naturales, montes o áreas de difícil acceso, donde un vehículo convencional puede quedarse corto. Elegir un SUV con enfoque más urbano demuestra falta de conocimiento sobre la realidad del servicio, según consideran los agentes.
No es la primera vez que asociaciones de la Guardia Civil denuncian carencias de medios. En los últimos años se han registrado quejas por falta de equipamiento, reorganizaciones internas o reducción de unidades, lo que ha generado preocupación sobre la capacidad operativa del SEPRONA en distintas provincias. La llegada de los nuevos coches ha reabierto el debate: ¿las decisiones se toman teniendo en cuenta a los agentes, o solo criterios administrativos?


