La Semana Santa es uno de los periodos con mayor movilidad en España. Miles de conductores aprovechan esos días para escaparse; y la zona del Levante es uno de los destinos favoritos por su clima, playas y oferta turística. Sin embargo, este aumento masivo de desplazamientos no pasa desapercibido para la DGT, que intensifica sus controles para garantizar la seguridad en carretera.
El problema es que esa mayor vigilancia también trae consigo una consecuencia directa: un incremento notable en el número de sanciones. Si has viajado en coche durante estas fechas, especialmente hacia comunidades como la Comunidad Valenciana o Andalucía, es muy probable que en las próximas semanas recibas una notificación de multa en tu domicilio. Y no, no es casualidad.
3Más controles y tecnología: la clave del aumento
El crecimiento en el número de multas no es solo porque los conductores cometan más infracciones. En gran parte, es consecuencia directa del despliegue tecnológico de la DGT. Actualmente, la red de radares es más extensa que nunca. Existen fijos, móviles, de tramo e incluso capaces de detectar el uso del móvil o del cinturón de seguridad. A ellos se suman drones y helicópteros que vigilan desde el aire.
Este ecosistema de control hace que sea mucho más difícil cometer una infracción sin ser detectado. En viajes largos como los de Semana Santa, en los que es habitual relajarse al volante o exceder ligeramente la velocidad, las probabilidades de ser sancionado aumentan considerablemente.


