El 93% de las aplicaciones de coche conectado analizadas envía datos a terceros, según un estudio de la Universidad Northeastern y Consumer Reports. La misma información que alimenta esas apps es la que empieza a mover la prima del seguro de pago por uso.
La investigación monitorizó el tráfico de red de 21 vehículos de 19 fabricantes y 30 aplicaciones asociadas a modelos comercializados entre 2022 y 2025. El resultado: 28 de las 30 apps remitían información a empresas externas de analítica, seguimiento digital y publicidad. En al menos siete casos se detectó el envío directo del nombre del usuario, la ubicación precisa en tiempo real y el número de bastidor, el VIN que identifica cada coche.
Cruzar ese VIN con las coordenadas GPS permite reconstruir rutinas: dónde duerme el coche, a qué hora sale y qué direcciones frecuenta. Entre los receptores del flujo figuran Google, Meta, Amazon y Microsoft, además de firmas dedicadas al perfilado de consumidores. Parte del trasvase resulta necesario para que funcionen la navegación o la asistencia en carretera; el resto responde a usos comerciales que el conductor rara vez revisa.
Qué datos cede el coche y cuáles aprovecha el seguro
El seguro de pago por uso —conocido en el sector como PAYD, por pay as you drive— se alimenta de la misma materia prima: kilómetros recorridos, franjas horarias, frenadas bruscas y aceleraciones. La póliza se apoya en una caja de telemetría instalada en el vehículo o en una app vinculada al teléfono, y con esos registros calcula una cuota fija mensual reducida más un variable por uso real.
La diferencia con las aplicaciones de marca está en el contrato. Aquí el conductor autoriza por escrito qué se mide, para qué se utiliza y durante cuánto tiempo; la compañía lo emplea para tarificar y, en su caso, para gestionar un siniestro. No se trata de elegir entre comodidad y control, sino de saber qué se firma y con qué permiso.
El mismo registro de kilómetros que revela tus rutinas es el que sirve para rebajar la prima: la diferencia está en quién lo lee y con qué permiso.
Cuánto puedes ahorrar y qué perfil sale ganando
El ahorro depende del kilometraje. Según estimaciones del sector, un conductor que recorre menos de 8.000 kilómetros al año puede reducir su prima entre un 15% y un 30% frente a una póliza a terceros tradicional, siempre que su estilo de conducción no dispare los avisos por frenada o aceleración. A partir de los 12.000 kilómetros anuales, el variable empieza a comerse la ventaja de la cuota fija.
El perfil que mejor encaja es urbano y de bajo uso: quien hace trayectos cortos, teletrabaja o deja el coche aparcado la mayor parte de la semana. También el conductor joven con buen historial, porque el registro objetivo de conducción puede compensar la falta de antigüedad en el bonus malus, el sistema que premia los años sin siniestros y penaliza los partes.
Privacidad, control y lo que viene en el coche conectado
Los investigadores señalan margen de mejora en la transparencia sobre el uso de esos datos y apuntan tres gestos sencillos: revisar los permisos de ubicación del teléfono, restringir la cesión opcional de datos desde el menú multimedia y comprobar las opciones de privacidad después de cada actualización de software.
En el seguro, el terreno se mueve en la misma dirección. La telemetría lleva años en las pólizas de flotas y se ha extendido a las de particulares; la clave para el conductor es distinguir entre los datos imprescindibles para tarificar y los que solo alimentan servicios añadidos. Antes de firmar conviene preguntar qué se conserva, durante cuánto tiempo, si se cede a terceros y cómo se ejerce el derecho de supresión ante la Agencia Española de Protección de Datos.
Una póliza a terceros con telemetría y una todo riesgo con franquicia pueden diferir en cientos de euros al año. El próximo hito llega con la renovación: ahí se revisa la cuota, se ajusta el kilometraje previsto y se decide si el dispositivo sigue compensando.
📌 El seguro al detalle
- Qué ofrece este seguro: tarificación por kilómetros y estilo de conducción reales, con cuota fija mensual reducida y un variable por uso; incluye registro de trayectos y, según la póliza, cobertura a terceros.
- A quién va dirigido: conductor urbano de menos de 8.000 kilómetros al año, joven que busca compensar la falta de bonus y quien aparca el coche la mayor parte de la semana.
- Cuánto cuesta: cuota fija mensual más variable por kilómetro; el ahorro estimado frente a una póliza a terceros tradicional se mueve entre el 15% y el 30%, según kilometraje y estilo de conducción.

