Imagina por un momento que vas conduciendo tranquilamente y, de repente, te encuentras con una rotonda parece diseñada por alguien que quería poner a prueba tu paciencia y tu habilidad al volante. No se trata de una exageración ni de una leyenda urbana. En Reino Unido hay un lugar donde conviven siete rotondas en una sola estructura, un auténtico laberinto circular que lleva más de medio siglo dejando con la boca abierta a propios y extraños.
Si alguna vez has pensado que las rotondas de tu barrio son complicadas, es porque todavía no has visto cómo se las gastan los británicos en este cruce donde confluyen seis de las vías más importantes de la zona. Es una obra de ingeniería que, aunque parezca el caos absoluto, ha agilizado el tráfico de una forma sorprendente.
3Un diseño que mejora la seguridad del tráfico
Seguro que piensas que un sitio así debe de ser una trampa mortal llena de golpes y frenazos. Pues los datos demuestran que la Rotonda Mágica de Swindon es uno de los cruces más seguros de todo el Reino Unido. Aunque parezca increíble, el hecho de que sea tan compleja obliga a los conductores a prestar mucha más atención. Cuando llegas a este punto, no puedes ir distraído con el móvil ni pensando en tus cosas. Tienes que estar concentrado en lo que hacen los demás coches y en seguir las señales.
En los últimos veinticinco años solo se han registrado catorce accidentes graves en este punto. Si comparamos estas cifras con los datos de siniestralidad en las rotondas españolas, donde se producen miles de incidentes al año, nos damos cuenta de que el diseño británico funciona de maravilla. Al obligar a los conductores a reducir la velocidad y a interactuar constantemente unos con otros, se eliminan los choques a alta velocidad que son los que suelen causar víctimas mortales. Es un ejemplo perfecto de cómo un diseño aparentemente caótico puede ser, en realidad, una herramienta de seguridad vial de primer orden.


