Pedir un servicio de taxi o de Uber y que aparezca en la puerta de tu casa sin nadie al volante puede empezar a ser una realidad, aunque es un tema con el que tenemos que ir con pies de plomo. Uber ha confirmado su intención de desplegar el servicio de robotaxi en Madrid antes de que termine este 2026.
Así, la capital entraría en el mapa de ciudades donde la compañía quiere probar o poner en marcha vehículos autónomos robotaxis, junto a Zúrich, Hong Kong, Houston, Londres o Los Ángeles. Eso sí, el Ayuntamiento de Madrid ha confirmado que no ha recibido información sobre el proyecto y cree que todavía es “prematuro” posicionarse.
¿Qué es un robotaxi y cómo funcionarían los primeros en Madrid?

Un robotaxi es un vehículo autónomo que presta servicio de transporte bajo demanda. Es decir, lo pides desde la app y acude solo, sin un conductor humano al volante. La intención es que el vehículo gestione todo el trayecto por sí mismo.
Son vehículos que integran cámaras de alta resolución, radares y sensores con visión de 360 grados para analizar el entorno en tiempo real, detectar peatones, ciclistas, señales, otros vehículos y tomar decisiones mediante Inteligencia Artificial.
De momento, Uber no ha confirmado en qué zonas de Madrid pretende operar ni si habrá conductor en una fase inicial. En otros mercados, la transición hacia la autonomía total ha sido progresiva y bajo una estricta supervisión. Lo que sí sabemos es que la compañía quiere ampliar su flota autónoma y tener la mayor red de vehículos autónomos del mundo en los próximos años.
Además, España es un mercado atractivo para Uber, pues en 2025 incrementó un 50% su facturación en nuestro país, según los datos que ellos mismos han publicado. Ahora bien, ¿cuál es el marco legal de la conducción autónoma y de los robotaxis en nuestro país?
Esto es lo que dice la normativa española sobre conducción autónoma

El Gobierno ha aprobado hace poco una reforma que sienta las bases para la homologación y circulación de vehículos totalmente autónomos en España, como los robotaxis, alineándose así con la Estrategia de Seguridad Vial 2030 y con la normativa europea y de Naciones Unidas.
Por primera vez, se contempla la posibilidad de que vehículos sin supervisión humana directa puedan circular legalmente, siempre que cumplan con algunos requisitos. La DGT y la Jefatura Central de Tráfico van a ser los encargados de supervisar todo el proceso.
La autorización exige tener una homologación específica conforme al Reglamento (UE) 2019/2144 y al Reglamento de Ejecución (UE) 2022/1426. Además, en el permiso de circulación deberán constar datos del titular del sistema, el entorno autorizado de uso y, si procede, la capacidad de operación remota.
Un concepto clave para los robotaxis y cualquier vehículo de estas características es el dominio de diseño operativo (ODD). Es el que delimita dónde, cuándo y en qué condiciones puede funcionar el vehículo de forma autónoma (áreas geográficas, condiciones meteorológicas, horarios…). Todo debe estar perfectamente definido y comunicado a la administración.
La normativa también establece que cualquier actualización relevante del software debe notificarse a la Jefatura Central de Tráfico en un plazo máximo de 48 horas. Y en caso de fallo técnico o situación imprevista, el vehículo deberá llevarse de forma autónoma a una situación de ‘riesgo mínimo’ o permitir la intervención de un operador remoto.
Al mismo tiempo, y mientras Uber nos cuenta sus planes con los robotaxis en Madrid, ya se han realizado pruebas en España. E-Buskar llevó a cabo ensayos con un autobús autónomo en Leganés entre enero y febrero de 2025, recorriendo más de 279 kilómetros sin incidentes graves. A
Alsa ha probado autobuses autónomos en el campus de Cantoblanco de la Universidad Autónoma de Madrid, acumulando más de 1.450 kilómetros. Renault también llevó a cabo pruebas en Barcelona en marzo de 2025, con 141 kilómetros recorridos sin incidencias. Y Tesla ha probado en las últimas semanas en varias ciudades españolas su sistema de conducción autónoma más avanzado, aunque tiene supervisión constante del conductor.

