Las carreteras españolas no siempre están en el mejor estado posible. Baches, socavones y asfaltos deteriorados forman parte del día a día de muchos conductores, sobre todo después de temporales de lluvia o en vías secundarias con falta de mantenimiento. En ese contexto, uno de los incidentes más comunes y peligrosos es el reventón de una rueda tras golpear un socavón a cierta velocidad.
Aunque pueda parecer una situación extrema, lo cierto es que es algo que le puede pasar a cualquiera. Saber cómo reaccionar marca la diferencia entre un susto controlable y un accidente grave. David, profesor de autoescuela con más de dos décadas de experiencia, lo tiene claro: el error más habitual que cometen muchos conductores es precisamente el gesto instintivo que creen que les va a salvar.
2El error más común: frenar con fuerza
La advertencia del profesor de autoescuela es contundente: «Si revientas una rueda, lo último que deberías hacer es pisar el freno a fondo». El motivo es muy sencillo: al frenar bruscamente, se multiplica la inestabilidad, sobre todo si la rueda dañada es delantera. Si pisas el pedal a fondo, el coche puede cruzarse o perder completamente la trayectoria.
El instinto nos empuja a frenar porque asociamos peligro con detenernos cuanto antes. Sin embargo, en este caso, frenar de golpe es justo lo contrario de lo que necesita el vehículo. La rueda ya no tiene capacidad de agarre, y cualquier transferencia brusca de peso solo hace que empeorar la situación. La clave está en ganar tiempo, no en perderlo.


