El Renault E-Space Concept se ha estrenado en el Salón del Automóvil de París (Francia) como heredero declarado del Renault Espace de 1984, al que la marca considera el primer monovolumen de la historia. Aunque se trate de un prototipo conceptual, Renault lo presenta como un adelanto de su visión del automóvil del futuro y como una alternativa a los SUVs y las berlinas.
Fabrice Cambolive, director de Crecimiento (Chief Growth Officer) de Renault Group y director general de la marca Renault, resume el planteamiento: “E-Space Concept encarna la capacidad de Renault para proyectar su legado hacia el futuro”. Y añade: “Hoy, E-Space Concept recupera ese espíritu innovador y lo adapta a la era eléctrica”.
Renault E-Space Concept: un monovolumen que se diseñó de dentro hacia fuera
Según Renault, el equipo de diseño concibió primero el interior y el espacio habitable, y después creó una carrocería envolvente con amplias superficies acristaladas en los laterales y el techo. El Renault E-Space Concept mide 4,70 metros de longitud, 2,02 metros de anchura y 1,67 metros de altura, tiene unos voladizos muy cortos y monta llantas de 23 pulgadas (58,4 cm) en las cuatro esquinas.
La marca subraya que su altura y la relación entre longitud y anchura recuerdan a las del primer Espace. El parabrisas se prolonga visualmente desde el capó, un guiño al perfil inspirado en el tren de alta velocidad (TGV) del modelo de 1984, mientras que el alerón superior evoca el de los Espace II y Espace III, según la firma francesa.

En el frontal, una gran forma en “U” remarcada por la luz diurna envuelve la parrilla, y en su centro un logotipo iluminado parece proyectarse hacia el exterior. Además, el splitter integrado en el parachoques es móvil y puede descender hacia el asfalto para optimizar la aerodinámica a velocidades elevadas.
Un habitáculo acristalado y seis asientos que giran en el E-Space
Los diseñadores partieron de un habitáculo completamente acristalado, inspirado en la arquitectura Bauhaus y, en particular, en la obra de Ludwig Mies van der Rohe, como la Casa Farnsworth de Plano (Illinois, EE. UU.), de 1951. El techo y los laterales de cristal descienden muy por debajo de una línea de cintura ya baja, y el pilar trasero parece flotar.
Romain Gauvin, director de Diseño Avanzado y Prototipos Conceptuales de Renault, destaca una de sus consecuencias: “Gracias a su línea de cintura baja, es posible ver el interior del habitáculo al situarse junto al vehículo. Y, una vez más, se puede conducir con los codos apoyados en las puertas”.
Se accede mediante puertas de doble apertura, con bisagras traseras y sin pilar central. Dentro hay seis asientos individuales sobre un suelo plano, con carcasas lacadas que evocan el estilo de Pierre Paulin. Los dos de la segunda fila pueden girar 180° para formar, junto con los de la tercera, una disposición “tipo salón”.

En la posición habitual, los ocupantes de la segunda fila disponen de mesas plegables y de una pantalla de 12,3 pulgadas (31,2 cm) integrada en el respaldo de los asientos delanteros. En la configuración de cuatro plazas, esos asientos se abaten para formar una gran mesa, que puede integrar una consola deslizante con purificador de aire, una pequeña nevera, mandos para videojuegos y un juego de “Conecta 4”.
Stéphane Maiore, director de diseño de interiores de Renault, explica la intención: “Queríamos crear una atmósfera a bordo que resultara a la vez futurista y acogedora, incorporando además un sutil toque de nostalgia”.
Pantalla panorámica, color rojo y materiales de origen biológico
El puesto de conducción gira en torno a OpenR Panorama, una pantalla curva de pilar a pilar de 1.130 x 110 mm que sustituye al cuadro de instrumentos convencional y no es táctil. Renault anuncia que los futuros Renault Rafale y Renault Scenic de nueva generación serán los primeros en incorporarla, cuando lleguen al mercado.
El volante, compacto, utiliza tecnología steer-by-wire: carece de conexión mecánica directa, de modo que el ángulo de dirección se gestiona de forma electrónica. Sus mandos táctiles permiten interactuar con la pantalla multimedia, y su travesaño cilíndrico hace eco del diseño del salpicadero.

La paleta es monocroma: el rojo, declinado en matices que van del escarlata al púrpura y el granate. La moqueta, de 3 cm de grosor, es de lana al 100 % y pasa del color coral en la zona central a tonos más oscuros en los bordes. En cuanto a las mesitas, cuentan con incrustaciones que aparentan ser de marquetería y que, en lugar de estar elaboradas con madera, son de paja teñida.
Renault asegura que explora materiales de origen biológico distintos de la madera y el cuero. Las superficies pintadas emplean una resina con un 18 % de contenido natural, y el volante combina textiles con un material compuesto por un 26 % de aceite de ricino y un 25 % de algodón orgánico. Los neumáticos incorporan, de media, un 19 % de caucho natural de plantaciones gestionadas de forma responsable.
El comunicado no facilita datos sobre batería, potencia ni autonomía. Con todo, Alexandre Malval, vicepresidente de Diseño de Renault, deja clara la intención del proyecto: “En un escenario global dominado actualmente por los SUV, Renault E-Space Concept demuestra la capacidad de la marca para abrir nuevas vías de innovación”.
Las claves de Renault E-Space Concept
- El Renault E-Space Concept es un prototipo conceptual de monovolumen eléctrico, presentado en el Salón del Automóvil de París (Francia) como heredero del Espace de 1984.
- Mide 4,70 m de longitud, 2,02 m de anchura y 1,67 m de altura, y monta llantas de 23 pulgadas (58,4 cm).
- Su habitáculo acristalado se inspira en la arquitectura Bauhaus y en la Casa Farnsworth de Ludwig Mies van der Rohe.
- Ofrece seis asientos individuales sobre suelo plano; los de la segunda fila giran 180°.
- La pantalla OpenR Panorama, de 1.130 x 110 mm y no táctil, llegará primero a los futuros Renault Rafale y Scenic.
- El volante steer-by-wire carece de conexión mecánica directa, y su ángulo de dirección se gestiona electrónicamente.
- El interior combina moqueta de lana al 100 %, marquetería de paja y materiales reciclados con un porcentaje significativo de materias primas de origen natural o biológico.




















