El patinete eléctrico ha pasado de ser un simple gadget urbano a convertirse en un medio de transporte habitual en muchas ciudades españolas. Rápido, cómodo y relativamente barato, su uso se ha disparado y con él, también, las dudas legales. ¿Es necesario registrarlo? ¿Debo tener seguro? ¿Qué pasa si no cumplo con la normativa de la DGT?
La Dirección General de Tráfico ha decidido poner orden y acabar con el vacío legal que rodeaba a los vehículos de movilidad personal. El resultado es una normativa más clara, pero también más exigente, que obliga a los propietarios de patinetes eléctricos a realizar una serie de trámites para circular sin riesgos… ni multas.
7¿Qué hacer si dejas de usar tu patinete eléctrico?
Si en algún momento decides dejar de utilizar el patinete, no basta con guardarlo en casa o venderlo. La DGT exige tramitar su baja definitiva. Para ello, deberás llevarlo a un centro autorizado de tratamiento o punto limpio. Allí te facilitarán un justificante que deberás presentar en la DGT para completar la baja.
Registrar tu patinete eléctrico en la DGT es una obligación legal que busca mayor seguridad y orden en las ciudades. El proceso es sencillo, el coste es asumible y con ello podrás evitar multas de hasta 800 €. Cumplir con la normativa de la DGT te permitirá circular con tranquilidad, evitar sustos y seguir disfrutando de uno de los medios de transporte urbanos más prácticos del momento.


