La movilidad urbana lleva años cambiando a gran velocidad y los patinetes eléctricos se han convertido en protagonistas indiscutibles de las ciudades españolas. Cómodos, económicos y ágiles, los Vehículos de Movilidad Personal (VMP) han pasado de ser una moda a formar parte del paisaje diario. Sin embargo, este crecimiento acelerado también ha traído consigo problemas de convivencia, seguridad y falta de control.
Por ese motivo, la DGT ha dado un paso decisivo en la regulación de estos vehículos. Desde el 30 de enero, registrar el patinete eléctrico ya no es una opción, es una obligación legal. No cumplir con la normativa puede acarrear sanciones de hasta 800 €. En este artículo, te contamos cuál es la forma más rápida y efectiva de hacerlo para que puedas evitar multas innecesarias.
5El registro: primer paso hacia un mayor control técnico
Desde el punto de vista de la seguridad vial, el registro en la DGT es solo el inicio del camino. Los expertos del sector, como los de DEKRA, coinciden en que este control administrativo debería ir acompañado en el futuro de revisiones técnicas periódicas, similares a una ITV.
Dichas revisiones permitirían comprobar el estado real del patinete, detectar frenos defectuosos, baterías en mal estado o manipulaciones ilegales de velocidad. No es ningún secreto que muchos VMP circulan modificados para superar los límites permitidos, lo que incrementa de forma notable el riesgo de accidente en entornos urbanos.








